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Tragedia en Río de Janeiro: quién es el argentino que murió y qué se sabe del accidente

El santacruceño Adrián Guillermo Arismendi voló desde Pedra Bonita junto a un instructor brasileño. Una mala maniobra en el aterrizaje desencadenó en el impacto fatal. Detalles, regulaciones y estadísticas de una práctica calificada de “alto riesgo”

Por Redacción Diario de Cuyo 3 de noviembre de 2026 - 17:25

La muerte del turista argentino Adrián Guillermo Arismendi, de 26 años, y el instructor brasileño Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos, de 45, ocurrida ayer durante un vuelo en ala delta tiñó de luto esta práctica cotidiana en São Conrado, Río de Janeiro.

Arismendi, oriundo de Puerto Deseado, atravesaba su primer vuelo en ala delta acompañado por un profesional, conocido como vuelo de bautismo en tandem. El joven había viajado a Brasil con un grupo de amigos para pasar unos días de vacaciones y eligió realizar una actividad aérea habitual en la ciudad.

Rodrigues dos Santos y Arismendi habían partido desde la rampa de Pedra Bonita, dentro del Parque Nacional da Tijuca. El sitio concentra cerca de 60.000 despegues anuales y es administrado por el Clube São Conrado de Voo Livre (CSCVL), entidad que está bajo la órbita de la Confederación Brasileña de Vuelo Libre (CBVL).

El joven de 26 años, oriundo de Puerto Deseado, quien murió luego de impactar contra un muro de hormigón luego de un descenso en ala delta

El accidente ocurrió cuando el ala delta en la que viajaban impactó contra un muro de hormigón en el área de aterrizaje de la playa. Ambos fueron atendidos en el lugar y trasladados al Hospital Municipal Miguel Couto, en Gávea, donde murieron a causa de las heridas.

Según informó la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (Anac), ni el piloto ni la aeronave contaban con un certificado de capacidad técnica reconocido por el organismo, por lo que la gestión de los riesgos queda en manos de quienes participan del vuelo.

El presidente del Clube São Conrado de Voo Livre, Bruno Menescal, declaró ante la Policía Civil que Rodrigues dos Santos acumulaba alrededor de diez años de experiencia como piloto, aunque había obtenido la habilitación de instructor un año antes. Además, sostuvo que las condiciones meteorológicas eran favorables pero no descartó un problema de salud repentino -por parte del instructor- durante el vuelo.

Según los testimonios recogidos, el ala delta realizó un giro a baja altura y luego se deslizó en una maniobra conocida como gliss antes de golpear el muro. Las cámaras de seguridad recuperadas tras el accidente serán analizadas para establecer qué ocurrió durante los últimos segundos del vuelo y así poder reconstruir las últimas maniobras.

Ante este trágico hecho, los vuelos libres desde la rampa de Pedra Bonita fueron suspendidos de forma preventiva mientras el equipo involucrado queda bajo peritaje, la Policía Civil continúa recabando declaraciones a testigos

“Actividad de alto riesgo”, la calificación de la ANAC

La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) permite los llamados vuelos dobles de instrucción. En la práctica, estos vuelos trasladan a turistas desde Pedra Bonita hasta la playa de São Conrado.

La ANAC sostuvo que regula el vuelo libre, pero no lo fiscaliza, y que “a los practicantes les corresponde la responsabilidad de gestionar su propio riesgo”. Vale aclarar que la regulación brasileña clasifica al ala delta y al parapente como actividades deportivas de alto riesgo.

La Agencia solo delimita el espacio aéreo para evitar interferencias con las rutas de aviones y otras aeronaves, y exige que los pilotos estén inscriptos en asociaciones acreditadas. Sin embargo, no inspecciona la práctica diaria en las rampas ni certifica de forma técnica a los pilotos, las aeronaves o sus componentes.

En una comunicación enviada al Ministerio Público Federal en mayo de 2026, Fábio Fagundes dos Santos, gerente de Operaciones de la agencia, explicó que los equipos utilizados en vuelo libre no pasan por un proceso de certificación. “Ni el piloto ni la aeronave poseen un certificado de capacidad técnica reconocido por la ANAC”, señaló.

Requisitos para volar

Para realizar vuelos en tándem el instructor y/o club organizador debe contar con un certificado válido de la Administración Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC), habilitación vigente de la Confederación Brasileña de Vuelo Libre (CBVL) y cuota mensual al día para los pilotos locales.

También es obligatorio utilizar equipos aprobados y revisados para vuelos con pasajero, además de presentar un reporte de inspección emitido por un taller o fabricante autorizado. El Comité Técnico de Parapente estableció procedimientos de inspección obligatorios para esos equipos. La entidad exige que el parapente o ala delta esté certificado y en condiciones de uso antes del despegue.

Antes de cada vuelo, los instructores colocan los equipos de seguridad a los alumnos y les explican la carrera de despegue. Luego, un fiscal de la rampa verifica elementos como el paracaídas de emergencia. Pese a esos procedimientos, la ANAC remarca que tales controles no equivalen a una certificación técnica de la aeronave ni a una garantía estatal sobre la aptitud del piloto.

La rampa de Pedra Bonita fue reformada y dispone de señalización, personal de apoyo y un sistema de banderas para definir las condiciones de operación. La verde habilita los vuelos; la amarilla se utiliza con vientos de entre 15 km/h y 25 km/h y exige máxima cautela. Si el viento supera ese rango o el suelo deja de ser visible, las partidas se interrumpen.

Seis muertes en un año

El accidente elevó a seis muertes el saldo de incidentes de vuelo libre registrados en São Conrado durante los últimos 12 meses. En febrero, el instructor Rodolfo Pascoal Ladeira y la turista estadounidense Jenny Colón Rodríguez murieron al caer al mar durante un vuelo similar.

Los otros dos accidentes del período involucraron a pilotos experimentados que volaban solos. En agosto, el coronel retirado Álvaro Roberto Cruz Ferreira Lima, de 63 años, se ahogó después de aterrizar en el mar con su parapente. El club afirmó entonces que una línea de cometa con cerol, también conocida como hilo chileno, había invadido el área de vuelo y definió el hecho como un acto criminal.

Por otro lado, en noviembre de 2025, el bicampeón de ala delta Philip Eric Haegler falleció después de perder el control de su parapente, chocar contra la azotea de un edificio en la costa de São Conrado y caer desde unos 250 metros de altura. La investigación de la 15.ª Comisaría de Policía de Gávea concluyó que había sido alcanzado por un ala delta conducida por el instructor Sergio Manoel da Silva quiien reconoció que se había distraído mientras ajustaba un elemento del pasajero que viajaba con él. Fue imputado por homicidio culposo.

Además, los bomberos atendieron 15 incidentes vinculados al vuelo libre entre enero y octubre de 2026 en toda la ciudad de Río de Janeiro, según datos citados por O Globo. La cifra representa un promedio de una emergencia cada 20 días.

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