Un joven fue condenado a ocho años de prisión efectiva por abusar sexualmente de su prima, de 18 años, y dejarla embarazada en Santa Lucía. La resolución llegó en un plazo inusualmente breve luego de que una prueba de ADN confirmara la relación biológica entre el acusado y el embarazo, y el imputado aceptara su responsabilidad mediante un juicio abreviado, previo al inicio de un debate oral y público.
Violó a su prima en un cumpleaños y la dejó embarazada: fue condenado a ocho años de cárcel
El abuso ocurrió durante una reunión familiar en Alto de Sierra, Santa Lucía. La víctima, de 18 años, quedó embarazada y se practicó una interrupción legal del embarazo. Una prueba de ADN confirmó la paternidad y el acusado aceptó una condena de ocho años de prisión.
El hecho ocurrió en enero de 2026, durante un cumpleaños familiar, en un domicilio de Alto de Sierra, Santa Lucía. Según la investigación, el joven aprovechó un momento en el que su prima se estaba cambiando para sujetarla y abusar sexualmente de ella en el sector del baño.
Semanas después, la joven comenzó a sufrir descomposturas y otros malestares que inicialmente atribuyó a problemas gástricos. Sin embargo, en marzo descubrió que estaba embarazada.
El 31 de marzo la víctima confirmó su embarazo y ese mismo día reveló lo ocurrido a personas de su entorno. La denuncia formal fue presentada el 2 de abril, lo que activó la investigación judicial, liderada por el fiscal Mario Panetta y la ayudante fiscal Verónica Recio. Como auxiliares participaron las doctoras Laura Pintos, Gabriela Fernández y Candela Pastor.
En los primeros días de abril, la joven se sometió a una interrupción legal del embarazo (ILE). Se trata de un procedimiento autorizado por la legislación argentina para interrumpir un embarazo dentro de las condiciones previstas por la ley.
Durante la pesquisa se realizaron estudios genéticos. La pericia de ADN dio resultado positivo, aportando una prueba clave para establecer la vinculación biológica del acusado con el embarazo.
Con esos elementos reunidos, en casi cinco meses de investigación, el caso avanzó rápidamente hacia el juicio, pero derivó en un abreviado en que Panetta acordó con la abogada defensora Filomena Noriega y el imputado el monto de la pena de ocho años de cárcel. El condenado había quedado detenido con prisión preventiva durante la investigación y seguirá así hasta que el fallo quede firme.
La causa fue investigada por la Justicia de San Juan y constituye otro caso en el que la incorporación de evidencia científica, como la prueba de ADN, resultó determinante para acelerar la resolución judicial en menos tiempo de lo habitual.