Los dos abogados implicados en el resonante caso de administración fraudulenta contra particulares en juicios de expropiaciones, podrían terminar enfrentándose entre sí en la Justicia. De un pronto despacho que presentó Horacio Alday en Tribunales, surge que está evaluando la posibilidad de denunciar a su ex socio, Santiago Graffigna. Si bien no puntualiza el hecho que lo llevaría a seguir la vía penal, en el escrito insinúa que sería por haber sido estafado. El letrado intentó ayer no hablar del tema luego de ser indagado, pero dijo que “no descarto nada”.
Alday analiza denunciar a su ex socio Graffigna
Alday y Graffigna son los dos profesionales que están sospechados de haberse dejado cuantiosos montos de dinero de clientes que supuestamente representaban en juicios de expropiaciones. Las presuntas víctimas declararon que recibieron menos plata de la que el Estado pagó por sus inmuebles y para la jueza del caso, María Inés Rosellot, los letrados se podrían haber quedado con el faltante.
Después de tres meses de haber sido mandado a detener por la magistrada, Alday fue llamado a declarar ayer. Fuentes vinculadas al caso dijeron que hay pruebas que lo comprometen, como pagos que habría recibido de Graffigna por los juicios en cuestión. Sin embargo, el abogado negó tener vinculación, insistió en que hace mucho que disolvió la sociedad y dijo que fue su colega el que continuó y terminó los procesos. Además, aseguró que nunca recibió un poder para representar a las familias que dicen haber sido estafadas.
A la salida de la audiencia, Alday evitó dar detalles de las acciones que seguiría contra su ex socio. Lo cierto es que hace algunas semanas le presentó un escrito a la magistrada, pidiendo que le tome declaración cuanto antes. En los argumentos, dice: “resultaría posible la comisión de otros delitos a los ya investigados y que habrían sido cometidos por el imputado Graffigna y terceros en contra del Dr. Alday y otros” y agrega que necesita “contar con las certezas que son necesarias a los fines de efectuar las denuncias por supuestas nuevas estafas”.
Alday no quedó detenido, porque le habían dado la eximición de prisión. Cuando aún no conseguía el beneficio, se negaba a regresar de Brasil para no ir preso como Graffigna. Finalmente, volvió a San Juan el 22 de junio. Ahora, la jueza tiene tres caminos a seguir: procesarlo, sobreseerlo o dictar la falta de mérito.