El juicio de la Magacausa II por crímenes de lesa humanidad cometidos en San Juan durante la última dictadura ingresará el lunes próximo en la etapa de los alegatos finales, con la exposición del fiscal federal Francisco Maldonado, quien ya anticipó que se extenderá ‘por varias audiencias‘.

 

El debate oral y público de este megajuicio comenzó en noviembre del año pasado con  21 imputados, entre miembros del Ejército y de las policías Federal y local, por delitos cometidos contra 200 víctimas en el Área Militar 332 que abarcaba toda la provincia.El juicio está a cargo del Tribunal Oral Federal de San Juan integrado por los jueces subrogantes Sergio Padusak, Oscar Hergott y Ángel Nardiello.

 

En la audiencia del lunes último, ampliaron sus declaraciones indagatorias el coronel Juan Carlos Méndez Casariego y el suboficial Pedro Eduardo Blanco, ambos retirados del Ejército, y el ex comisario Horacio Julio Nieto, de la Policía Federal.Entre otros delitos, Méndez Casariego está imputado por tormentos y homicidios de los que fueron víctimas la militante franco argentina Marie Anne Erizé, el ex rector de la Universidad provincial Juan Carlos Cámpora y del militante comunista Alberto Carvajal, quien murió durante una sesión de torturas en el Penal de Chimbas en agosto de 1977.

 

El acusado, que en la época integraba el RIM 22 del Ejército, negó las acusaciones y aseguró que ‘sólo confeccionaba las actas de detención, para que los sumarios siguieran su curso en la Justicia‘.Por su parte, el suboficial Blanco, que habló por primera vez ante el TOF de San Juan y no aceptó preguntas de las querellas, dijo que no vio a detenidos y que trabajaba en la enfermería de las mulas, ‘muy lejos de los pabellones y las cuadras del RIM 22‘.

 

En cuanto a Nieto, que era jefe de la delegación de la Policía Federal en San Juan y ya fue condenado a prisión perpetua por el secuestro y asesinato de Marie Anne Erize, negó tener responsabilidad en los delitos de lesa humanidad considerados en este juicio y alegó que está imputado ‘por ser el único jefe de la Policía Federal que está vivo‘.