Todos tienen en común que fueron acribillados a balazos por las fuerzas armadas en supuestos enfrentamientos en las calles de la provincia durante los llamados años de plomo, el período posterior al golpe militar de 1976. Son 5 historias, las de Roberto Guilbert, Nicolás Farías, Francisco “Chiquito” Alcaraz, Alfredo Lerouc y Mario Martínez, que forman parte de la última causa que está en instrucción en la actualidad en la Justicia Federal por delitos de lesa humanidad ocurridos en San Juan.


Todos eran militantes de la Juventud Peronista o de la Agrupación Montoneros, que tanto los efectivos del Ejército como de la Policía local se encargaron de perseguir durante aquellos años de convulsión política en el país. Y sus historias aparecen en el libro “Historia de víctimas del terrorismo de Estado”, escrito por Eloy Camus.


El primer caso es el de Guilbert, un joven de 25 años que fue el primer montonero muerto en un enfrentamiento en San Juan. Todo ocurrió el 17 de agosto de 1976, cuando el muchacho se quedó a proteger la retirada de sus compañeros para que pudieran huir. Fue en una zona llamada Cerro Negro, en La Rinconada, Pocito. Él fue el último en quedar y fue abatido por los disparos de las armas de las fuerzas de seguridad.


Farías era un joven de 23 años que trabajaba como albañil en la empresa constructora “La Cuyana”. Estaba casado, tenía un hijo de un año, su esposa estaba embarazada y militaba en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). El 17 de agosto de 1976, irrumpió en su casa un grupo armado que los obligó a tirarse al piso y a él le vendaron los ojos con los pañales del pequeño. Esa fue la última vez que lo vieron con vida porque apareció en la morgue con un orificio de bala en la cabeza. Según un parte de las fuerzas de seguridad, iba en un auto Fiat 128 camino a Zonda y se había resistido a detenerse y por eso lo asesinaron.


“Chiquito” Alcaraz fue un joven que a los 33 años presidió la Juventud Peronista de San Juan y fue secretario político de la organización Montoneros. Murió en un enfrentamiento con integrantes de las fuerzas de seguridad el 29 de octubre de 1976. Iba en colectivo a un encuentro con un grupo de sus compañeros procedentes de La Rioja, que estaban en una casa del Barrio Marcó, en Rawson. Pero apenas bajó de la unidad, fue atacado a balazos y nada pudo hacer frente al nutrido grupo de sus ejecutores.


Los últimos casos son los de Lerouc y Martínez. Ambos eran militantes de la Agrupación Montoneros y según cuenta Aldo Morán, testigo de las muertes de ambos, debían encontrarse en Pocito, en proximidades de la calle Mendoza y lo que se conocía como la Ruta nueva. Ambos se trasladaban en una moto, pero habrían sido identificados por un grupo de efectivos del Ejército y de la Policía, que los ultimaron a balazos. Todo ocurrió un 19 de noviembre de 1976. Ese mismo día también fue secuestrada la esposa del primero, Marta Saroff de Lerouc, de 26 años, quien hasta hoy permanece desaparecida.
 

 

ROBERTO GUILBERT.
FRANCISCO ALCARAZ.
NICOLÁS FARÍAS.
ALFREDO LEROUC.
MARIO MARTÍNEZ.


La última causa bajo la lupa judicial

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La llamada Causa Farías, como se la conoce en la Justicia Federal, es la última que se está instruyendo en el ámbito a cargo del juez Leopoldo Rago Gallo. La investigación es por los delitos de torturas, homicidio agravado con ensañamiento y alevosía y asociación ilícita, que tienen penas de reclusión perpetua.


Los acusados son Rubén Arturo Ortega, Eduardo Daniel Cardozo, Jorge Horacio Páez, Juan Francisco Del Torchio, Daniel Rolando Gómez, Osvaldo Benito Martel y Miguel Angel Nicolás Mejías. Este primer grupo fue procesado el 14 de septiembre de 2015. Con posterioridad, fue detenido Gustavo Ramón De Marchi, quien se encontraba prófugo de la Justicia porque se había fugado del Hospital Militar junto a Jorge Olivera, Por eso De Marchi y Eduardo Daniel Vic, luego de ser indagados, fueron procesados el 30 de junio de 2016.


El último en ser incorporado a la investigación fue Olivera, quien fue capturado en enero pasado en su casa de San Isidro, en Buenos Aires.


Esta causa, al igual que las conocidas como Cevinelli, Yannello, Instructores y la de los expolicías, no irán al próximo megajuicio por delitos de lesa humanidad prevista para el lunes 13 de marzo.