En línea. La jueza electoral, María Servini de Cubría, superviza el reparto de urnas para la jornada electoral de hoy. Hay 98.084 mesas habilitadas en todo el país en 14.433 establecimientos educativos.

 

Argentina vuelve a las urnas hoy para elegir en unas primarias abiertas a los candidatos definitivos de las elecciones legislativas de octubre, una cita que llega tras una campaña polarizada entre el oficialismo, que se
enfrenta a su primer examen, y la expresidenta Cristina Fernández que busca abrir una puerta hacia la Presidencia 2019.


Unos 33 millones de argentinos votarán por cuarta vez en primarias abiertas, obligatorias y simultáneas (PASO) en las que, en esta ocasión, habrá internas en 18 provincias, de las cuales Cambiemos dirimirá candidatos en 11 distritos, mientras que el peronismo -en sus distintas vertientes- lo hará en 12.


De estos comicios saldrán las listas definitivas de cada fuerza para las legislativas del 22 de octubre, en las que se renueva un tercio del Senado (24 escaños) de ocho provincias: Buenos Aires, San Juan, Formosa, Santa Cruz, San Luis, Misiones, La Rioja y Jujuy. También en estas elecciones se renueva la mitad de las bancas en Diputados (127 escaños). 


El presidente, Mauricio Macri, observará con especial atención estas elecciones, pues serán las primeras que vivirá como mandatario y medirán el apoyo que tiene Fernández (2007-2015), quien lidera el frente kirchnerista Unidad Ciudadana y podría llegar a ser su rival en las presidenciales de 2019 ya que un triunfo de CFK le habrirá las puertas al sueño K que agita al gobierno y a los inversores: Vamos a volver, vamos a volver... 


Esta batalla entre Cristina y Cambiemos tendrá como epicentro la provincia de Buenos Aires que, una vez más, por su peso electoral en el padrón general (37% ) definirá también el rumbo político del Gobierno de Cambiemos.
Independientemente de cómo quede el mapa en el Congreso, que no se define ahora, un resultado positivo le daría aire para seguir adelante con las reformas que, cree, necesita el país. De lo que ocurra en estos días dependerá el consenso que consiga para avanzar con las reformas previsional, impositiva y laboral. 


No en vano, el oficialismo buscó durante toda la campaña confrontar directamente con la expresidenta, quien rehuyó el cuerpo a cuerpo, rebajó el tono combativo de sus anteriores discursos y se centró en recorrer las zonas más perjudicadas por la recesión de la provincia de Buenos Aires. 


El rival directo de CFK será el exministro de Educación Esteban Bullrich, que lidera la lista de Cambiemos, un candidato de pura cepa del PRO pero que no logró imponer su figura. El tercero en discordia es candidato del frente 1País, Sergio Massa, que intentará sobrevivir a la grieta y la polarización: volver al pasado o mirar al futuro. 
Como el fantasma de la derrota en territorio bonaerense sobrevuela al gobierno de Cambiemos, donde manda su figura más popular y valiosa, la gobernadora María Eugenia Vidal, la alianza oficialista se abraza al objetivo de ser la fuerza más votada a nivel nacional ya que es la única que tendrá representación en los 24 distritos. 


Este soplo de optimismo a nivel nacional viene de la mano de lo que, a priori, sería una pelea palmo a palmo en Córdoba y Santa Fe, sumado a los triunfos casi seguros en Mendoza, Jujuy y Santa Cruz, y a una amplia victoria de Elisa Carrió en Capital Federal. 


Otro dato clave de estos comicios es que el peronismo se presenta dividido entre Fernández y dos exmiembros de su gobierno: Sergio Massa, quien lidera la coalición 1País, y el precandidato del PJ, peronismo tradicional) Florencio Randazzo, que compiten por entrar en el Senado.


La coalición oficialista es el bloque que más bancas pone en juego 40 escaños de 87 que tiene actualmente. El FPV-PJ, como expresión mayoritaria del peronismo, pondrá en juego en octubre 32 diputados de los 72 que componen el bloque, mientras en el Senado el justicialismo arriesgará 16 escaños de los 42 que conforman la bancada mayoritaria. Cambiemos pone en juego 4 de 17. 


Estas serán las cuartas PASO que celebra Argentina desde su aprobación en 2009, para fomentar la democracia de los partidos, pero en la práctica son muy pocas las fuerzas que presentan más de una lista, por eso podrían tener los días contados. 

 

El Comando Electoral. Es el sitio clave donde se procesarán los resultados de las PASO tenía todo bajo control ayer por la tarde. 

 

Un primer round que dejará varios heridos

Si bien son sólo primarias en las que, en teoría, se definen las candidaturas para octubre, que es la verdadera elección, la relevancia de esta jornada trasciende ese mero trámite formal. Su importancia quedó demostrada en las cartas que cada fuerza puso sobre la mesa. El gobierno, luego de cabildear sobre los nombres de los candidatos, resolvió ubicar a figuras poco conocidas y de escasa relevancia electoral en el principal distrito del país. En cambio, puso en juego a sus máximos representantes como abanderados de la campaña. Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta.


Para la oposición, estos comicios serán un factor determinante para realizar los realineamientos con cara a las presidenciales del 2019. Dependiendo del caudal que sume Cristina Fernández, el peronismo decidirá el camino que tomará. El PJ es una fuerza que se caracteriza no tanto por su ideología sino más bien por su pragmatismo y por su ambición de poder. Un triunfo amplio, y su eventual ratificación en octubre, obligará al peronismo a recalcular su estrategia y a Cristina a comenzar a construir un espacio propio de poder interno. Una derrota, abriría las puertas para el surgimiento de nuevos liderazgos. El cómo se leerán los resultados será también motivo de discusión. El gobierno intentará instalar los números a nivel nacional y minimizar los de Buenos Aires. Lo cierto es que, tal como se planteó esta elección, lo que ocurra en el distrito más populoso del país será lo que adquiera más relevancia. Así ocurrió en el 2009 y en el 2013. Y en ambos casos esos resultados trascendieron los límites provinciales por sus derivaciones políticas. Será un primer round que dejará muchos heridos. 

 

Datos relevantes

 

PASO provinciales

También habrá primarias para cargos provinciales en 7 distritos: ciudad y provincia de Buenos Aires, Formosa, Mendoza, Salta, Santa Fe y Catamarca. En seis distritos -Formosa, La Rioja, Misiones, Tierra del Fuego, Río Negro y Santiago del Estero- no habrá competencia interna en ninguna de las agrupaciones políticas que se presentan.

El PJ en el Senado

Con el siempre latente fantasma de la ruptura, el peronismo en el Senado arriesga la mayoría absoluta y con ella el quórum necesario para sesionar que ostenta prácticamente sin fisuras desde la crisis de 2001, si Cambiemos le arrebata en las elecciones legislativas de octubre tan sólo 6 de las 16 bancas que pone en juego el peronismo.
 

Dónde habrá internas

Cambiemos tendrá internas en 11 distritos (Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Salta, San Juan, San Luis y Santa Cruz), mientras que el PJ en sus distintas vertientes dirimirá postulantes en 12 (La Ciudad, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Salta, Santa Cruz, Santa Fe y Tucumán).