Guerra de color. Los pañuelos verdes coparon los pupitres de los diputados pro aborto y le ganaron la pulseada de color a los celestes que fueron más discretos al exponer su postura dentro del recinto.

 

 

El momento de la votación se acerca y cuatro voluntades que se definieron en las primeras horas de este jueves cambiaron la historian: todo se encamina para la aprobación del aborto legal.

 

En un escenario cambiante y dramático, pasadas las 8 de la mañana de este jueves, el tuit de un diputado pampeano confirmó el vuelco de la balanza, a lo que se sumó la decisión del macrista fueguino Gastón Roma, por lo que la aprobación lleva ahora, una ventaja de 3 votos: 129 a 126, con una abstención.

 

El diputado peronista pampeano Sergio Ziliotto ‏posteó desde su cuenta @ZiliottoSergio que "junto a Melina Delú y Ariel Rauschenberger, los 3 diputados nacionales peronistas por La Pampa votaremos a FAVOR de la despenalización del aborto".

 

El escenario varió constantemente porque hacia la 1.30 de la madrugada hubo un firme esfuerzo por torcer el voto de al menos dos legisladores de Cambiemos anotados “en contra” del proyecto.

 

“Vamos a acortar la lista de oradores, ya tienen la ley”, contaron que le dijo a una diputada opositora, el titular de la Cámara, Emilio Monzó. Hubo una ráfaga de euforia moderada entre los impulsores del proyecto de aborto seguro, ya que las cuentas no cerraron como para bajar oradores y apurar el trámite. “Si no tenemos garantía total de ganarla no vamos a terminar el debate e ir a votar”, advirtieron.

 

La radical Karina Banfi dijo, ya en la mañana de este jueves, que le estaban pidiendo al diputado Gastón Roma -del PRO Tierra del Fuego- que dejara el lote de "indecisos" y votara a favor. Estas acciones mostraban un reconocimiento de que aún no les alcanzaban los votos para la aprobación.

 

Abajo en la cuenta, para los impulsores de la legalización del aborto, lograr ausencias se convirtió en el aspecto clave. Trabajaban para que a la hora de votar, no estén sentados en sus bancas uno o más diputados anotados en lista “en contra”de la iniciativa, o sumar en esas filas más abstenciones que le permitieran tomar la delantera.

 

>>  Si

se aprueba sigue y si no se archiva 1 año 

 

Si Diputados lo aprueba. El proyecto va al Senado y debe pasar una semana antes de que tome estado parlamentario en la Cámara alta que podría, si decidiese un tratamiento exprés, discutirlo en el recinto dentro de ocho días. No es lo que ocurrirá. En Diputados, el debate en comisiones se extendió durante dos meses y medio e incluyó 723 exposiciones. En el Senado el proyecto podría llegar a votación en septiembre.


Si Diputados rechaza. El art. 81 de la Constitución señala que si un proyecto es rechazado por alguna de las dos cámaras (sin haber sido aprobado previamente por la otra), queda fuera de agenda y no puede volver a tratarse dentro del período legislativo en curso. Es decir, queda pendiente para el año próximo.