La muerte de un ciclista en la ruta 12 aplastado por un camión mientras entrenaba volvió a poner el tema en la mesa. Se trata de la construcción de bicisendas y también de la concientización vial para ciclistas y automovilistas que permite la convivencia entre ambos.

En ese contexto, una ONG llamada San Juan en Bici desalienta el uso de vehículos a combustión y propone una planificación ciclo-inclusiva en el diseño de caminos, con la incorporación de bicisendas en al menos 11 calles claves del Gran San Juan, determinadas por su conectividad con distintos departamentos. Para esta agrupación, las ciclovías que existen en la Ruta del Sol y en el Conector Sur no son óptimas por su diseño.

“San Juan en Bici nació en reclamo al proyecto de ampliación de la Ignacio de la Roza ya que no contempla una bicisenda. Es que si bien dicen que es imposible hacerla, todo es posible porque las calles deben proyectarse como espacio público y en favor de las personas, no exclusivamente de los vehículos.



Además de calles principales con bicisendas, proponen incluso los laterales de la Circunvalación.
 

Y las ciclovías deben ser pensadas en función de quienes usan bicicletas como medio de transporte y para trabajar, de quienes las utilizan por recreación o por deporte”, señaló Omar Estrada, de la ONG. 

Para San Juan en Bici, hay al menos 11 calles que deben contar con ciclovías. Además de la Central, las otras son Libertador, Benavídez, República del Líbano, Comandante Cabot, Paula Albarracín de Sarmiento, Rawson, Mendoza, Tucumán, Alem y Las Heras.

Esto, porque son considerados caminos claves para unir departamentos o lugares neurálgicos de la ciudad y, por ende, funcionales a las personas que se movilizan a diario en bicicleta. Además, creen que de contar con las bicisendas, más personas van a optar por este transporte.

De acuerdo a la visión de esta ONG y de fuentes vinculadas al ambiente recreativo y deportivo que utilizan bicicletas a diario, las bicisendas construidas en el Conector Sur y la Ruta del Sol, incluida la que avanza después del paredón del dique de Ullum, no fueron bien diseñadas. Esto porque no son amplias y a la vez son peligrosas, pues los guardarrailes tienen el filo hacia adentro.

 

Protagonistas

Tomás Perucca - Asoc. Sanjuanina Triatlón

”Hay mucha intolerancia de los automovilistas hacia los ciclistas, es difícil compartir una ruta o un camino. Y también es cierto que hay ciclistas que tienen conductas imprudentes. No hace falta gran infraestructura para hacer bicisendas, sólo delimitar banquinas, pavimentarlas y mantenerlas”.


PABLO SCADDING - Del Sol Team (MTB)

”Se supone que somos la capital del ciclismo, pero siento que nos falta mucho con respecto a la educación vial, tanto de ciclistas como de automovilistas. Pero además, nos falta más respeto. Me parece que en esta situación, esos dos aspectos son claves, además de mayor control policial”.


Lucas Méndez - Asoc. Cordillerana Triatlón

”La ciclovías actuales no sirven para entrenar porque se debe entrenar como se compite y como están diseñadas ahora, son más para paseo. En ese contexto, sería importante tener horarios, entonces, los automovilistas sabrían que a determinadas horas puede encontrar pelotones de ciclistas en el camino”.

 

La UNSJ proyecta una red de ciclovías


En la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña de la Universidad Nacional del San Juan trabajan en un proyecto de lineamientos y directrices para desarrollar una red de ciclovías en el Gran San Juan.

Se trata de un trabajo que lleva a cabo el ingeniero Aníbal Altamira y plantea por dónde deberían ubicarse las bicisendas en el área urbana con el objetivo de satisfacer a los personas que usan bicicletas como medio de transporte, es decir, excluye a la cuestión recreativa y deportiva.

Para que eso se lleve a cabo, están avanzando sobre censos de origen y destino y censos volumétricos para determinar cuántas bicicletas hay en el Gran San Juan. La idea es que cuando el proyecto esté concluido quedará conformado un mapa de flujos de ciclistas en función de sus orígenes y destinos.

Esto permitirá que, llegado el caso de crear una bicisenda en algún departamento, el estudio les permitirá a las autoridades basarse en estadísticas para decidir qué calles efectivamente son las más utilizadas por los ciclistas, por ejemplo.

“La dificultad para crear ciclovías no pasa por la infraestructura y no necesariamente deben ensancharse calles para tenerlas. Por ejemplo, en algunos tramos se puede usufructuar veredas, o se puede impedir el estacionamiento o se puede eliminar el paso de líneas de colectivos.

Cada tramo exige una solución en particular porque el objetivo de las ciclovías es que mantengan continuidad espacial, es decir, ir de Rawson a Chimbas mayoritariamente por un calle sin tener que ir saltando de una a otra”, explicó Altamira.

El proyecto comenzó a desarrollarse a fines de 2015 y tiene dos años de desarrollo, es decir que a fines de 2017 deberá estar terminado. La idea es presentarlo en febrero de 2018 y será el primero de este tipo.