Demanda. La Dirección General de Rentas reforzó el sector de atención al público por la moratoria. En el organismo recaudador calculan que en marzo se incrementará la gente que asistirá a regularizar su situación.
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En Rentas no dejan de ponerle la mira a los grandes deudores y ahora salió a apurarlos para que se pongan al día a través de un anzuelo que les resulta provechoso: que se sumen a la moratoria que lanzó el Gobierno. La medida es excepcional, se extenderá hasta marzo y consta de cómodos planes de pago que incluyen una quita de intereses dependiendo de la antigüedad de la obligación (Ver recuadro). En el caso de que vencido el plazo y no se hayan acogido al beneficio, recibirán “represalias”. Una de ellas es que el saldo en rojo que tienen en instancia administrativa será judicializado, lo que implicará un aumento por el pago de honorarios de abogados. Y la segunda, los morosos de Ingresos Brutos se verán incorporados en un régimen de pago a cuenta de ese tributo, el cual se vale del sistema bancario, ya que le retiene al deudor un porcentaje de cada uno de los depósitos que recibe en sus cuentas por cualquier venta.


Desde el miércoles, el ente empezó a notificar a los deudores sobre el plan que han diseñado y apuntó a dos grupos específicos: aquellos que le deben entre 200 mil y un millón de pesos al fisco y los que superan la última cifra. En Rentas explicaron que quieren “remarcarles” a los incumplidores que cuentan con una oportunidad que no se volverá a repetir, mientras que al fisco le sirve para aumentar los niveles de ingreso. Si no la aprovechan, el organismo seguirá con sus políticas para tratar de asegurarse el cobro de tributos.


Según los registros, hay 114 contribuyentes que adeudan 314 millones, lo que representa que cada uno tiene un saldo negativo promedio de 2,6 millones. En el segundo grupo son 547 los que acumulan un rojo de 197 millones, a razón de 355 mil pesos en promedio cada uno. La deuda de ambos suma un total de 511 millones, de los cuales, 81 millones están aún en fase administrativa, es decir, bajo el cobro de Rentas. Si no entran a la moratoria hasta el 31 de marzo, todas las obligaciones serán enviadas a Fiscalía de Estado para que inicie la demanda en sede judicial. El ingreso en esa instancia implica una suba del 18 por ciento en cada una de las deudas actualizadas por la regulación de honorarios de los abogados.


La otra medida apunta a detectar a los nuevos incumplidores en Ingresos Brutos, que si no aprovechan el régimen, serán incorporados al sistema de Riesgo Fiscal. El mismo consiste, a grandes rasgos, en la retención del 5 por ciento, a través de los bancos, de cada depósito que se haya realizado en las cuentas del deudor por cualquier venta, monto que va a cuenta del pago de ese tributo. Si el pago a cuenta generase saldo a favor del contribuyente, el excedente se utilizaría para cancelar otras deudas de impuestos si existiesen, explicó Adrián Villegas, director de Rentas.


Incorporar a esos deudores a la moratoria sirve para engordar la recaudación. Hasta el 20 de enero, 7.400 contribuyentes desembolsaron 23 millones de pesos de contado. Unos 8.300 accedieron a planes de pago y ya cancelaron 6 millones, quedándoles por abonar cerca de 43 millones. Si bien la deuda total asciende 2.272 millones de pesos, en el Ejecutivo saben que no habrá un 100 por ciento de efectividad, pero buscan reducir esa cantidad.
 

Mecanismo

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La moratoria ofrece una condonación de intereses que reducirá sensiblemente el importe a cancelar. Por las deudas de 2010 y años anteriores, el interés que aplicará el organismo recaudador será equivalente al 75 por ciento del capital. Si la obligación es de 2011 o 2012, el adicional ascenderá sólo al 50 por ciento. Cuando se trate de montos impagos de 2013 y 2014 se impondrá un extra del 25 por ciento y si el periodo corresponde a 2015 o 2016, se agregará nada más que un 10 por ciento. Es decir, mientras más nueva la deuda, mayor será la bonificación. Al régimen pueden entrar aquellos cuya deuda esté en fase administrativa y judicial.