De cara a las negociaciones paritarias, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó ayer un reclamo a empresarios y sindicalistas: a ambos sectores les pidió "madurez" y "responsabilidad" en la discusión para determinar un incremento salarial este año.

Al encabezar un acto en la Casa de Gobierno, la jefa de Estado señaló que "no hay ni que gritar ni llorar para sentarse a discutir", advirtiendo que la puja por la distribución "debe ser abordada de una manera seria" y que el Estado "va a estar allí presente, para articular" entre ambos sectores.

Empresarios y sindicalistas vienen fijando posiciones opuestas en torno a la pauta de aumento salarial para las paritarias de este año, sin llegar a un punto de entendimiento debido a la falta de una referencia oficial confiable, ya que ninguna de las partes toma como válida la inflación dada a conocer por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC).

El pedido de la primera mandataria apuntó a "seguir sosteniendo este modelo de crecimiento, para que sigan teniendo los balances maravillosos que tienen muchas empresas y los sindicatos sigan pudiendo hacer las convenciones colectivas que han venido haciendo, para que todo siga armónicamente".

La mandataria advirtió que "se nos están acabando las excusas" y "están dadas las condiciones macroeconómicas" para discutir los ingresos.

Ante la presencia de empresarios, la presidenta pronunció estas declaraciones en el acto de extensión de herramientas para el incentivo del crecimiento de la industria de bienes de capital, y de entrega de certificados de elegibilidad del Fondo de Financiamiento del Bicentenario por 1.384 millones de pesos.

"Con estos créditos (otorgados por el Fondo del Bicentenario) beneficiamos a cientos de empresarios de todas las magnitudes y en todas las provincias", destacó la ministra de Industria, Débora Giorgi.