Que el exdecano de la Facultad de Ingeniería, hoy rector de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Oscar Nasisi, y el exsecretario Administrativo Financiero de esa unidad académica (hoy secretario de Bienestar Universitario), Alfredo Daroni, sabían de antemano las fallas eléctricas que tenía el edificio de Agrimensura, lugar donde murió el alumno Fernando Reinoso en 2010. Que, incluso, lo habló verbalmente con ellos meses antes de que se produjera la tragedia y que, al no tener respuesta, presentó una nota formal a las autoridades indicando la necesidad de aplicar los cambios "para evitar situaciones como la que ocurrió con Fernando". Esas fueron algunas de las declaraciones que ayer dio Hernán Alvis Rojas en el Tribunal Oral Federal (TOF), quien al momento del hecho se desempeñaba como jefe del Departamento de Agrimensura. Su testimonio se da en el juicio en el que tanto Nasisi como Daroni, junto a Joaquín Rosso y Guillermo Coto (ambos exsecretarios de Obras de la casa de altos estudios en distintos períodos) están imputados por homicidio culposo, esto es, causar la muerte sin intención, sino por imprudencia o negligencia.

La declaración de Alvis Rojas pone en jaque a las autoridades de la UNSJ. En primer lugar, contradice la postura de Nasisi, quien, en el juicio, había negado conocer las deplorables condiciones de las instalaciones eléctricas, al punto que había sostenido que en ningún momento le informaron de esa situación riesgosa, ya que, de haber sabido, "hubiera actuado de manera diferente". En segundo término, Daroni había declarado que, en una reunión que tuvo con el jefe del Departamento de Agrimensura para definir las prioridades de reformas solicitadas por la falta de fondos, este escogió la colocación de la instalación eléctrica para un aula de informática y que en ningún momento le contó de la gravedad en el área de Agrimensura. No obstante, Alvis Rojas indicó ayer que esa elección no fue suya, ya que "yo no decido el orden de las cosas. Lo que acordé fue porque necesitaba habilitar esa área, algo que venía pidiendo desde hacía un año, de forma oral y telefónica, hasta que presenté la nota". Sobre este último contrapunto entre Daroni y Alvis Rojas, el abogado defensor del primero, Fernando Castro, solicitó que se lleve adelante un careo para despejar las dudas.

El juicio por la muerte de Fernando Reinoso, quien falleció tras recibir una descarga eléctrica tras tocar un ventilador de pie, se inició el año pasado, a 10 años del trágico episodio. El debate se retomó ayer tras la feria judicial de enero y se espera que, en los próximos, días continúe con una inspección ocular en el lugar donde ocurrió el hecho.

Alvis Rojas no solo indicó que las autoridades de la Facultad de Ingeniería estaban al tanto de las fallas eléctricas y de las necesidades de reforma, sino que también resaltó que no tuvo "ningún resultado antes del accidente", en respuesta a la pregunta del fiscal federal Francisco Maldonado sobre si tuvo algún tipo de respuesta a la nota que había presentado. "Es un hecho doloroso lo que ocurrió porque se insistió muchísimo en eso", destacó en el juicio. También dijo que "yo insistí ante las autoridades de la seriedad y gravedad, además de contar con un sistema eléctrico como se había indicado (en la nota), pero no sé si ellos lo tomaron así". Por otro lado, apuntó que el fallecimiento de Reinoso "fue el momento más duro", dentro de su función.

CLAVES

1- El hecho ocurrió el 8 de marzo de 2010. Reinoso preparaba su última materia en un aula de la UNSJ.
Murió al tratar de desenchufar un ventilador.

2- En la causa civil, la Cámara Federal de Mendoza obligó a la UNSJ a depositar a la familia de
Reinoso poco más de 6 millones de pesos.

3- Al entender que las autoridades sabían el estado de las instalaciones, y no hicieron nada, la querella
va por una pena más alta, de 8 a 25 años de cárcel.