"No se puede hacer futurismo. La voluntad de diálogo está y hay buena perspectiva pero no se puede asegurar nada porque de un día para otro puede pasar cualquier cosa". La frase es de la secretaria general de UDAP, Graciela López, consultada sobre si el gremio garantiza el normal inicio de clases este año, previsto para el 28 de febrero. El sindicato viene de cerrar a fines de diciembre un acuerdo de paritarias que redundará en un aumento de sueldos para los cargos jerárquicos pero esta semana la buena relación con el gobierno se opacó con una amenaza de piquete ayer en el Centro Cívico, por la falta de pago del incentivo docente, que finalmente ayer levantaron cuando se hizo el depósito en los cajeros automáticos. Igual, el clima quedó tenso porque siguen pidiendo explicaciones por pago del fondo compensador y del plus navideño a más de 1.500 docentes del ámbito privado.

En 2010, UDAP reanudó las clases sin paro, por primera vez después de varios años de conflicto. Este año, según López, si bien tuvieron éxito en la paritaria que celebraron hasta diciembre, aún queda definir el aumento salarial para la generalidad del magisterio, aclaró la sindicalista. Y esto, como todos los años, recién podrá ser objeto de discusión en paritarias el mes próximo, cuando se fije el piso salarial nacional que es la base de negociación en todas las provincias.

El último acuerdo paritario se consensuó con la parte oficial el 27 de diciembre último y consiste en la modificación del nomenclador docente para los cargos de supervisor general, supervisor y equivalentes y director y vicedirector de los distintos niveles y modalidades, a partir del incremento de los puntos correspondientes al básico, que regirá desde el 1 de febrero. Con esto, los sueldos de este sector recibirán una mejora, más allá de lo que se acuerde después y se busca que la pirámide de cargos se "desachate".