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Después del bono, la rosca: PASO, Máximo Kirchner y el sistema electoral que viene en San Juan

La semana estuvo marcada por la colocación en el mercado internacional de los 600 millones de dólares. Algunas discusiones continúan en stand by. Y el peronismo juega la interna nacional en San Juan.

Por Fernando Ortiz 27 de septiembre de 2026 - 08:08

La política sanjuanina tuvo la mirada puesta en la colocación de los bonos por los 600 millones de dólares para el desarrollo de la obra pública. Es el retorno de San Juan al crédito internacional desde 1999. La operación salió bien en la recepción de las inversiones. De acuerdo a los datos oficiales, tuvo una demanda ampliamente superior al monto ofrecido.

En total, las órdenes de compra alcanzaron los 1.037 millones de dólares, lo que muestra un interés que superó en más de 400 millones de dólares el volumen finalmente colocado. La operación contó con la participación de 67 fondos e inversores, entre los que hubo un importante acompañamiento de inversores argentinos, que concentraron pedidos por unos 360 millones de dólares.

Hubo un tema con la tasa, cercana al 10%. Precisamente, de acuerdo a los datos, la emisión se realizó a un plazo de nueve años y con una tasa de 9,875%. Es una tasa alta en relación a los créditos del resto de las provincias. Pero sucedió en un contexto difícil. DIARIO DE CUYO publicó la visión de la agencia que participó de la operación de salida al mercado: Cohen Aliados Financieros.

Desde la firma admitieron que “San Juan terminó pagando un punto porcentual más de lo esperado, pero sigue siendo un buen resultado”. Quizá cabe la explicación de las varibles que tuvo que afrontar la provincia ese jueves. Justo en una semana de cruces constantes entre Javier Milei y Axel Kicillof en Nueva York que, lejos de ofrecer confianza, hicieron lo contrario.

La tasa del Treasury a 10 años llegó este jueves a niveles superiores al 5%, con un máximo intradiario de 5,13%, un registro que no se observaba desde 2007. Al mismo tiempo, el riesgo país argentino se ubicó en torno de los 565/566 puntos básicos, después de encadenar varias jornadas de subas. El indicador había cerrado el miércoles en 566 puntos, uno de sus niveles más elevados del año.

Ese contexto permite dimensionar el resultado de la colocación sanjuanina. Tomando como referencia una tasa del Tesoro estadounidense cercana al 5,1% y un riesgo país de unos 566 puntos básicos, el costo teórico de financiamiento de la Argentina se ubica por encima del 10,7% anual. El bono sanjuanino, en cambio, quedó con un cupón del 9,55%, que en términos reales son ese 9,875%.

La diferencia está vinculada al perfil crediticio que el mercado asigna a la provincia. San Juan llegó a la operación con cuentas fiscales ordenadas, un nivel de endeudamiento relativamente bajo y perspectivas de crecimiento asociadas al desarrollo de la minería, factores que habían sido señalados por distintos análisis previos a la emisión.

El atractivo minero es uno de los principales elementos que acompañaron la presentación del bono ante los inversores. El desarrollo de grandes proyectos de cobre y la expectativa de mayores ingresos vinculados a la actividad forman parte de la historia que la provincia llevó al mercado internacional.

Una vez que se concretó la colocación, cuya operación financiera terminará, aparentemente, el jueves de la semana que comienza, empiezan las preguntas de la política. Hay un grupo inquieto por el sistema electoral. Cómo van a votar los sanjuaninos en el 2027. Es una pregunta que está atada a las decisiones nacionales. Milei quiere la eliminación de las PASO y todavía no consigue los votos en el Congreso.

Por ahí va a pasar la rosca durante el viaje a la Argentina Week en París. El Presidente va a tener a tiro a los gobernadores para negociar las voluntades de los senadores y diputados. En la previa, Orrego ya comprometió su respaldo a la eliminación. Tuvo una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Es una confirmación de lo que había anunciado el Gobernador durante la visita de Karina Milei a San Juan por la Expo Minera. En ese momento hubo una sintonía política que, por ahora, sigue vigente.

En el peronismo sanjuanino están convecidos que, a nivel nacional, habrá PASO. La dirigencia afirmó que el Presidente no va a conseguir los votos por el accionar de Sergio Massa, que entró en el cuerpo a cuerpo por los votos parlamentarios. A él le conviene si la interna Cristina-Kicillof recrudece. Y todo indica que así será. Cada uno tiene un armado muy distinto y reactivo al otro.

“Hay una razón que puede ser política, que tiene que ver con la situación en la que está hoy el gobierno y la situación en la que está hoy la oposición. Desde mi punto de vista, (la PASO) le daría más herramientas a la oposición para reagruparse, reordenarse y poder volverse más competitiva”, dijo el jujeño Carlos Sadir, en una entrevista con A24, en la que "reveló" -así, entre comillas- la idea libertaria. Pero el peronismo tiene el problema interno.

San Juan va a tener la lupa del Partido Justicialista nacional en unos días. La interna Cristina-Kicillof se juega en la provincia desde hace un tiempo, pero ahora con las caras visibles. El diputado nacional y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, visitará San Juan para tomar contacto con los senadores Sergio Uñac y la camporista Celeste Giménez. Tiene buena onda con el exgobernador. De manera que, aunque no hay nada confirmado, tenga a disposición la estructura formal del PJ sanjuanino, que controla Uñac a través de Juan Carlos Quiroga Moyano y la Mesa Ejecutiva.

El armado de Kicillof fue reactivo a la noticia. Ni bien DIARIO DE CUYO publicó el dato del desembarco del hijo del expresidenta, el sector de José Luis Gioja se encargó hacer conocer vía voceros que Máximo tal vez coincida -las vueltas de la vida- con la llegada de un alfil del gobernador de la Provincia de Buenos Aires. ¿Quién viene? No saben. Algún adláter kicillofista para la apertura de la sede del Movimiento Derecho al Futuro. Además, en octubre, también esperan la visita del propio Kicillof.

Ambos discursos son previsibles. “Queremos que Cristina sea candidata. Ya no hay encuesta, provenga de donde provenga, que no marque la preponderancia de la figura de Cristina. Pese a los ataques recibidos y después de once años de haber sido presidenta. Si no hubiera dentro del propio peronismo un boicot a la figura de ella, y hubiera una decisión de que pudiera participar en las elecciones, iríamos a una justa democrática, que enfrente a Milei y Cristina para que los argentinos decidan”, dijo Máximo en AM750. Será lo mismo que diga ante la dirigencia sanjuanina.

Habrá un parteaguas diirgencial y pases de factura. Las fotos van a estar al rojo vivo. ¿Quién va a qué acto? ¿Por quién decanta el dueto de Carlos Munisaga con Fabián Gramajo? Es un ejemplo de los tantos que puede haber. Está la chance, menos posible, de una paz armada. Y que todos vayan a todos lados. Los mensajes de las cúpulas van a pesar bastante. ¿Kirchner va a eludir a Gioja? ¿Kicillof no va a invitar a Uñac cuando venga a San Juan? Marchen pochoclos.

Mientras tanto está la impaciencia de algunos sectores sobre el sistema de votación sanjuanino. Lo dicho: depende de la cuestión nacional. Sin embargo, hay tres -casi- certezas: chau lemas, hola interna boleta única papel dividida en dos. Queda el instrumento. En marzo Orrego envió un breve proyecto -un lienzo- para la discusión electoral que arranca con el retorno a las internas partidarias, cerradas o abiertas, según las cartas orgánicas. En algún momento, las propias fuerzas del oficialismo, como ACTUAR y el PRO, deslizaron la posibilidad de unas primarias abiertas simultáneas, unas PAS. Pero parece que no prendió.

Los tercios del 2023 y del 2025 mandan. Parece que hay cierto consenso entre el oficialismo, el peronismo y La Libertad Avanza en las internas cerradas. Orrego las propuso en el proyecto, el PJ de Uñac dijo agarrar el guante y, recientemente, el excandidato a gobernador, Martín Turcumán, socio político del diputado nacional José Peluc, dijo que estaba de acuerdo con las internas cerradas para fortalecer la institucionalidad de los partidos.

También es cierto que "el poder ordena" y los tres que están en sintonía tienen afincada la fortaleza de la estrucura. El Gobernador manda en el orreguismo, Uñac tiene a disposición el aparato del PJ y Peluc tiene la última palabra en cuanto a las cuestiones provinciales de los libertarios. De modo que no habría internas reales. Incluso la idea oficialista es que no haya choques departamentales.

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