El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró identificar genéticamente los restos de Carlos Simón Poblete, un sanjuanino secuestrado durante la última dictadura cívico-militar. Sus restos habían sido exhumados en 2010 del Cuadro 33 del Cementerio de la Ciudad de Mendoza, un sector históricamente utilizado para inhumar a personas NN durante el terrorismo de estado. Con este hallazgo, ya son cuatro las víctimas identificadas en ese predio.
El EAAF identificó los restos del sanjuanino Carlos Poblete, padre de la nieta recuperada N°127
Tras un minucioso trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, fueron identificados los restos de Carlos Simón Poblete, un ingeniero sanjuanino secuestrado en 1977 junto a su pareja.
La historia de Carlos está atravesada por la tragedia y la lucha por la identidad. Nacido en San Juan el 2 de noviembre de 1944, estudió Ingeniería Civil y militaba en Montoneros. En 1975 conoció a María del Carmen “Pichona” Moyano, una mendocina radicada en San Juan de quien se enamoró profundamente. Ante la persecución política y la imposibilidad de presentar documentación formal, un sacerdote bendijo la unión de la pareja.
El secuestro, el paso por La Perla y el nacimiento en cautiverio
Entre abril y mayo de 1977, ambos fueron secuestrados en la provincia de Córdoba. Testigos sobrevivientes los ubicaron posteriormente en el centro clandestino de detención La Perla.
De acuerdo con los registros, Pichona que cursaba un embarazo de ocho meses fue trasladada más tarde a la ESMA, en Buenos Aires, donde dio a luz a una niña en junio de 1977. Por su parte, los informes forenses determinaron que Carlos fue asesinado el 31 de agosto de ese año, a la edad de 33 años.
La beba nacida en cautiverio fue apropiada y entregada a un integrante del Departamento de Informaciones (D-2) de Mendoza y su esposa, quienes la anotaron como propia. Decaminos de la verdad, en 2017 se confirmó mediante un análisis de ADN que era hija de Carlos y Pichona, convirtiéndose en la nieta recuperada N°127. Los apropiadores fueron posteriormente condenados por el Tribunal Oral Federal N°1 de Mendoza.
El testimonio de su hija y la clave de la identificación
La identificación científica fue posible gracias a la muestra de sangre aportada este año por su hija, Miriam Fernández.
En declaraciones periodísticas, Miriam había reconocido que durante gran parte de su vida evitó indagar en su pasado: “Yo no quise saber nunca. Elegí la familia que tenía y la vida que llevaba”, confesó, detallando que fue una denuncia la que la impulsó a realizarse el estudio genético. Sin embargo, su postura maduró hacia la sanación: hoy promueve un mensaje de resiliencia, amor y esperanza. Tras la confirmación de la identidad de su padre, expresó que esta noticia le permite "cerrar un círculo para seguir sanando y darle a su alma un descanso en paz como merece".
El trabajo arqueológico en el Cuadro 33
La restitución de la identidad de Carlos Poblete es fruto de un minucioso trabajo técnico y científico llevado adelante entre 2010 y 2015 por el EAAF, que realizó exhumaciones arqueológicas sobre unas 250 sepulturas en el Cuadro 33 del cementerio mendocino.
Las tareas incluyeron el análisis antropológico de cientos de cuerpos para aislar aquellos compatibles con personas desaparecidas. El operativo contó con el valioso respaldo institucional de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, el Movimiento Ecuménico de Mendoza y los organismos de familiares de desaparecidos, consolidando un nuevo triunfo de la ciencia y la memoria sobre el plan sistemático de ocultamiento.