La Justicia de San Juan despertó el interés de uno de los máximos referentes del Poder Judicial de Perú por el avance que alcanzó en la implementación de la oralidad civil y en el desarrollo de herramientas tecnológicas aplicadas a los procesos judiciales. Así lo destacó Ramiro Bustamante Zegarra, juez supremo de la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú, quien este jueves visitó la provincia para participar del II Encuentro Nacional de Oralidad en San Juan.
El modelo de Justicia de San Juan que sorprendió a un juez supremo del Perú: oralidad, inteligencia artificial e independencia judicial
El juez supremo Ramiro Bustamante Zegarra participó del II Encuentro Nacional de Oralidad en San Juan y habló en exclusiva con DIARIO DE CUYO sobre el convenio de cooperación con la Corte sanjuanina, la incorporación de inteligencia artificial y la necesidad de modernizar los procesos judiciales.
Antes de su exposición, el magistrado recibió en el Hotel Del Bono Park, sede del encuentro, a DIARIO DE CUYO para una entrevista exclusiva en la que explicó cómo surgió su vínculo con la Justicia sanjuanina, qué experiencias pretende llevarse a Perú y por qué considera que la provincia puede convertirse en un referente para otros sistemas judiciales de la región.
Bustamante Zegarra llegó a San Juan a partir de un convenio de cooperación interinstitucional entre el Poder Judicial del Perú y la Corte de Justicia de San Juan, impulsado luego de un encuentro que mantuvo en Lima con autoridades sanjuaninas. El magistrado contó que fue allí cuando conoció con mayor profundidad el trabajo que se viene realizando en la provincia.
“Me puse a revisar un poco la historia de San Juan y realmente quedé sorprendido, cómo una corte pequeña de una provincia pequeña de Argentina puede estar desarrollando tantas cosas en oralidad”, relató.
El interés no es menor. Bustamante Zegarra es precisamente uno de los responsables de impulsar la implementación de la oralidad en los procesos civiles en Perú, por lo que encontró en San Juan una experiencia concreta que puede ser trasladada y adaptada a la realidad de su país.
Para el cortista peruano, los problemas que enfrentan los sistemas judiciales sudamericanos tienen un punto en común: la permanencia de estructuras diseñadas alrededor del expediente escrito.
“Los problemas que tenemos en los sistemas judiciales son similares en todos los países de Sudamérica”, sostuvo. Según explicó, los distintos países de la región están intentando abandonar un esquema tradicional que se mantuvo durante buena parte de su historia republicana para avanzar hacia procesos basados en audiencias, oralidad y herramientas tecnológicas.
En ese proceso, San Juan aparece, a su criterio, varios pasos adelante. Bustamante Zegarra puso especialmente el foco en el trabajo que realiza la Corte sanjuanina en materia de inteligencia artificial, una herramienta que, según remarcó, fue desarrollada por los propios equipos técnicos del Poder Judicial. “Realmente es una labor titánica que han hecho con los propios desarrolladores del Poder Judicial. No han contratado a una empresa internacional para que les haga este desarrollo”, destacó.
Para el juez supremo, esa característica convierte a San Juan en un caso de interés para Perú: no solamente por la tecnología incorporada, sino por la capacidad institucional para desarrollar herramientas propias y aplicarlas a las necesidades concretas del sistema judicial.
El convenio de cooperación firmado entre ambos poderes judiciales contempla justamente el intercambio de experiencias y conocimientos. Bustamante Zegarra adelantó que técnicos informáticos del Poder Judicial peruano viajarán a San Juan para conocer de primera mano las herramientas desarrolladas en la provincia.
El intercambio será en ambos sentidos. También está previsto que integrantes de la Corte sanjuanina viajen a Perú para conocer el trabajo que se realiza allí. “En este compartir de experiencias poder mejorar, todos tenemos que mejorar para prestar un servicio de justicia de calidad a nuestros ciudadanos”, señaló.
La cooperación no comenzó con esta visita. El magistrado mencionó que el presidente de la Corte sanjuanina, Daniel Olivares Yapur, participó de actividades judiciales en Perú, mientras que ahora su presencia en San Juan busca profundizar ese vínculo institucional.
Qué le falta a la Justicia peruana
A la hora de hacer una autocrítica sobre el sistema judicial de su país, Bustamante Zegarra fue directo: todavía queda mucho por transformar. “Nos falta muchísimo”, admitió.
Entre las prioridades mencionó el reemplazo de los procesos escritos por mecanismos más ágiles y transparentes y una mayor incorporación de tecnología. En ese camino enumeró herramientas como el expediente judicial electrónico, las firmas y notificaciones electrónicas, las audiencias registradas en audio y video y la inteligencia artificial.
El objetivo, explicó, no es simplemente digitalizar lo que ya existe, sino modificar la manera en que se administra justicia.
La inteligencia artificial, en particular, puede servir para automatizar determinadas partes del proceso y generar resoluciones estandarizadas, permitiendo que los magistrados concentren su trabajo en las decisiones que requieren análisis jurídico.
Pero existe también una dificultad estructural: el presupuesto. Bustamante Zegarra señaló que los sistemas judiciales necesitan recursos para poder implementar las nuevas tecnologías y sostener la transformación.
La inestabilidad política de Perú y el rol de los jueces
La entrevista también se apartó del eje estrictamente judicial para abordar uno de los problemas que atravesó a Perú en los últimos años: la fuerte inestabilidad política.
Bustamante Zegarra reconoció que su país atravesó una sucesión de presidentes y enfrentamientos entre el Poder Ejecutivo y el Congreso que impidieron completar períodos de gobierno.
Según explicó, una de las respuestas institucionales fue avanzar hacia un sistema legislativo bicameral, con Cámara de Senadores y Cámara de Diputados, con la expectativa de lograr mayor estabilidad en el funcionamiento de las instituciones.
En ese escenario, atribuyó a la Justicia un papel central. “La Justicia es parte del sistema democrático”, afirmó. Y agregó que los tres poderes del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— constituyen los pilares sobre los que se sostiene el sistema democrático.
Por eso, remarcó que Perú necesita “jueces independientes, jueces autónomos, jueces imparciales” capaces de administrar justicia y, fundamentalmente, garantizar el equilibrio entre los poderes.
“Es lo fundamental para que un Estado de derecho pueda mantenerse”, sostuvo.
Malvinas y una relación que va más allá de la política
La última pregunta llevó la conversación hacia un terreno diferente: el vínculo histórico entre Argentina y Perú y el respaldo peruano al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.
Bustamante Zegarra evitó llevar la cuestión a una discusión estrictamente jurídica y prefirió destacar la relación histórica entre ambos países. “Perú y Argentina son países hermanos”, afirmó.
El magistrado recordó la asistencia peruana a la Argentina en momentos de conflicto y, especialmente, el intercambio académico que durante décadas llevó a profesionales peruanos a formarse en universidades argentinas. “Muchos regresaron al Perú, pero muchos también se quedaron aquí, sentaron raíces”, señaló.
Para Bustamante Zegarra, esa historia compartida constituye una base para profundizar los vínculos actuales. La cooperación judicial entre San Juan y Perú aparece así como una nueva expresión de una relación que, en su mirada, debe trascender los momentos de conflicto y extenderse al intercambio de conocimiento. “No solo para los problemas bélicos, sino también para poder compartir experiencias y desarrollar nuestras sociedades”, concluyó.