Luego de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, los bonos argentinos cayeron este lunes y el riesgo país subió hasta los 765 puntos básicos, según el indicador que elabora J.P. Morgan. Los analistas consultados por Infobae coincidieron en que el resultado electoral brasileño explica el movimiento de la jornada, pero advirtieron que el indicador ya venía en ascenso y que eso repercute directamente en el programa financiero que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo.
El riesgo país subió a 765 puntos tras el triunfo de Lula y complica el programa financiero del Gobierno
Los bonos argentinos cayeron este lunes por el efecto del balotaje en Brasil. Los analistas ven cada vez más lejos la emisión de deuda en dólares y apuntan al swap con China o a más compras del Tesoro al Banco Central como alternativas.
El plan, dado a conocer en julio, prevé cubrir los vencimientos en moneda extranjera de 2026 y 2027 con la emisión de deuda en dólares en el mercado local: USD 6.000 millones este año y USD 5.000 millones el próximo. Sin embargo, a medida que el riesgo país sube, colocar esos títulos le resulta cada vez más caro al Tesoro, lo que pone esa parte de la estrategia en duda.
El economista Christian Buteler sostuvo que lo ocurrido en Brasil explica el salto de este lunes, pero remarcó que el riesgo país acumula más de dos meses de suba. A su criterio, un indicador que sube día tras día complica el programa. Según explicó, el esquema buscaba mostrar que el Gobierno podía cubrir los vencimientos sin depender del mercado, para luego volver a financiarse voluntariamente, un objetivo que Caputo persigue desde que asumió en 2023 y que todavía no logró. A los problemas internos, agregó, ahora se suma un escenario externo más adverso.
Por su parte, Alejandro Giacoia, economista de EconViews, consideró que el aumento de este lunes es una complicación más que aleja al Gobierno de la posibilidad de emitir deuda en dólares. Recordó que el Ejecutivo ya retiró de las últimas licitaciones el Bonar 2029 (AO29), el título con el que pretendía reunir los USD 2.000 millones que faltaban para completar el tramo de este año. El Gobierno había frenado las colocaciones de ese bono cuando todavía le restaban conseguir USD 800 millones.
Nicolás Cappella, sales trader del Grupo IEB, coincidió en que, con las tasas actuales, no habrá nuevas emisiones del AO29. Atribuyó la caída de los activos al efecto derrame de la elección brasileña, que volvió más cauto al mercado tras la remontada de Lula, y señaló que el programa financiero contempla alternativas para cubrir ese tramo.
La principal es el swap con China. Según Giacoia, el Gobierno plantea que puede utilizarlo para reemplazar los fondos que no consiga con deuda, en particular los USD 5.000 millones previstos para el año próximo. Cappella opinó en la misma línea: el Ejecutivo podría recurrir a ese mecanismo para cubrir lo que falta. De esa manera, se atenderían parte de las necesidades sin salir al mercado local con un bono en dólares.
La segunda posibilidad que mencionó Giacoia es que el Tesoro le compre más reservas al Banco Central, de modo que reciba las divisas necesarias para afrontar los pagos externos del programa. Esa opción tiene un costo: obligaría a la entidad a comprar más dólares en el mercado para poder vendérselos al Tesoro y, al mismo tiempo, seguir acumulando reservas. Por eso, la capacidad del Banco Central para adquirir divisas aparece como un factor clave entre las alternativas que evalúa el mercado.