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Análisis

¿Rebeldes de corto plazo? El Eje Rawson-Chimbas, la orden de Uñac en el 2025 y el Rueda el memorioso

Hubo trascendidos sobre supuestos movimientos del dueto de Munisaga con Gramajo para el 2027. Las caricias o el látigo del senador Uñac. Más el recordatorio del bloquismo sobre los créditos internacionales.

Por Fernando Ortiz 14 de junio de 2026 - 08:32

Tal vez el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, sea uno de los dirigentes del Partido Justicialista con mejor proyección interna. Si funciona a nivel provincial o no, todavía es prematuro sentenciarlo. Sólo queda analizar el derrotero del dueto que integra con el exintendente de Chimbas, Fabián Gramajo. Los dos tienen, según algunos trascendidos, alguna intención de posicionarse dentro del partido para sentarse a la mesa chica del peronismo sanjuanino con el senador Sergio Uñac y con el exgobernador José Luis Gioja. ¿Podrán? El antecedente del 2025. Además apareció Luis Rueda, el bloquista memorioso.

La idea de una proyección provincial de Munisaga y Gramajo no es nueva. Desde el 2024 hubo una intención de generar un espacio conjunto para salvaguardar los intereses de los jefes de los departamentos que son bastiones del peronismo. Rawson y Chimbas tuvieron los mejores resultados en las elecciones nacionales legislativas del año pasado. Si bien también hubo un triunfo de Fuerza San Juan -la lista que ingresó a Cristian Andino a la Cámara de Diputados de la Nación- en otros distritos, la diferencia en los dos más populosos del justicialismo fue una de las claves de una victoria a medias del PJ: entró un diputado, pero perdió uno en el global, que ganó La Libertad Avanza.

De manera que es ineludible la valía de Rawson y Chimbas para el Partido Justicialista sanjuanino. Sin embargo, hay que poner la lupa en el camino que hizo el dueto pejotista en relación al senador Uñac, quien virtualmente conduce la estructura partidaria a través del presidente, el diputado provincial Juan Carlos Quiroga Moyano, y el intendente de Pocito, Fabián Aballay. De movida, Munisaga y Gramajo marcaron la distancia con el exgobernador y se mostraron juntos en incontables ocasiones. Incluso el chimbero participó de las reuniones con Uñac y Gioja en 25 de Mayo y Pocito en el 2025, en la previa a la definición de candidaturas.

Pasó algo diferente a lo que pretendían. Al menos hubo una percepción pública distinta. Y también en las filas peronistas primó una sensación de otro orden. ¿Por qué? Porque parecía que Munisaga y Gramajo tenían la intención de marcar la cancha y hasta, de ser necesario, no jugar en los comicios para demostrar el poder de fuego. Luego pensaron que una movida de esas características era demasiado arriesgada, no sólo porque la política es como la fisíca -no reconoce espacios vacíos- y generaba la aparición de otros dirigentes o la zozobra de la militancia, sino porque no podían arriesgarse a perder. No podían mostrar un resultado adverso de cara a las generales del 2027.

Entonces ambos jugaron y tuvieron buenos resultados. Pero sucedió bajo la estrategia global de Uñac. El mismo al que querían evitar o negociar de otra manera, terminó llegando de Buenos Aires, golpeó la mesa y ordenó las candidaturas. Ya había tenido charlas con Gramajo durante el año y buscó un acercamiento con Munisaga después de los roces por la modificación que hizo el rawsino en el Gabinete municipal. En el 2025 sucedió algo que suele pasar, al menos desde una visión externa al peronismo sanjuanino: todos critican la conducción de Uñac, pero después -por razones que todavía no se pueden precisar- terminan acatando las directivas del senador.

Quizá suena equivocado a los oídos de quienes buscan jugar fuerte en el tablero del PJ. Puede ser. Pero las fuentes siempre coinciden en que, al final de cuentas, "una caricia o un latigazo" del exgobernador ordena la tropa. Después habría que ver los métodos que usa, si la presunta vinculación al Tribunal de Cuentas o la -no sé sabe qué tan verosimil- relación con la Justicia provincial.

Los detractores de Uñac, que durante la semana no ocultó su alineamiento con La Cámpora en una actividad con Wado De Pedro en Santiago del Estero, suelen ejemplicar con esas dos instituciones, principalmente porque Pablo García Nieto es el presidente del órgano de monitoreo contable y por la renovación de la Corte de Justicia durante la gestión pasada. Es un razonamiento que se le escucha bastante, por ejemplo, al exintendente de la Capital, Emilio Baistrocchi. Otros, del palo del senador, aseguran que Uñac fue el único timonel en el 2025 que pensó una estrategia, la compartió y pidió acompañamiento.

¿Será el 2026 el año de divergencia de Munisaga y Gramajo con Uñac? Es una posibilidad remota. Los dos están pensando en una instalación para sentarse en la mesa chica del peronismo. Hasta puede haber algún nuevo nombre interno. Sería raro teniendo en cuenta que el chimbero ya tiene una proyección provincial a través del San Juan Te Quiero. Pero es licíto especular con una movida del Eje Rawson-Chimbas para revitalizar la sociedad. Eso no significa que existan aspiraciones de conducir San Juan en el 2027. Los dos piensan en el 2031 como una alternativa seria.

Los indicios -valga la redundancia- indican, aunque de manera contingente, que Munisaga buscará revalidar en Rawson y que Gramajo puede retornar a la competencia por Chimbas si el departamento, según su razonamiento, corre peligro de caer en manos de otra fuerza política. Lo demás es pirotecnia. Por la pregunta es si son rebeldes de corto plazo o si se encaminan a despegarse del uñaquismo y del sector de José Luis Gioja y afianzan una opción dentro del Partido Justicialista para competir. Un interrogante abierto en un nublado junio de Mundial 2026.

Mientras tanto, justamente en tren de críticas mediante tiros por elevación, Munisaga recordó que Uñac votó a favor de La Libertad Avanza con el OK al pliego del juez Federal Coco Mahiques. El sanjuanino fue uno de los votos en el Senado que permitió la continuidad del magistrado por cinco años más. El rawsino se desmarcó de cualquier crítica a los créditos internacionales que propuso Orrego y que ahora son ley. Es más, dijo que le pediría al Gobernador que una parte de los fondos vayan para obras cloacales en el departamento. Ese respaldo le valió los cuestionamientos del uñaquismo y por eso salió recordar el pasado reciente de las votaciones parlamentarias de los peronistas sanjuaninos.

Algo similar hizo el presidente del Partido Bloquista, Luis Rueda, en Radio Colón. El diputado provincial es memorioso. Recordó la sintonía de Uñac con Mauricio Macri durante la gestión del 2015 al 2019 e hizo hincapié en que la exdiputada Graciela Caselles fungió de prenda de negociación entre el Gobierno provincial y nacional durante esas épocas. Y que en algunas ocasiones fue para que la Argentina tomase deuda con el Fondo Monetario Internacional. El bloquismo, quiso dar a entender Rueda, apoyó la relación positiva de Provincia y Nación antes y ahora incluso si se trata de préstamos internacionales.

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