El conflicto financiero en las universidades públicas del país afecta a todas las áreas en general, y el personal no docente no es ajeno a la situación actual. En San Juan, APUNSJ (Asociación del Personal de la UNSJ) es el espacio que nuclea a los trabajadores que no son docentes y en diálogo con DIARIO DE CUYO, su secretario general Daniel Durán explicó la realidad del sector.
Siete de cada diez miembros del personal no docente de la UNSJ se encuentran bajo la línea de la pobreza
Desde APUNSJ indicaron que la situación del personal no docente es compleja. A los bajos salarios se suma la escasez de trabajadores y la migración en búsqueda de un mejor ingreso.
“A abril del 2026 tenemos el 70% del personal no docente por debajo de la línea de la pobreza. Es la realidad del impacto que hemos tenido con el desfinanciamiento programado y deliberado de Nación”, detalló Durán. Esto implica que gran porcentaje de los trabajadores cobran por debajo de lo que necesitarían para sostenerse mes a mes.
Lo llamativo es que en diciembre del 2023, entre el sueldo básico y la cláusula de garantía salarial ningún trabajador de la universidad que no fuera docente se encontraba bajo la línea de la pobreza, conforme explicó el secretario gremial, lo que evidencia una profunda precariedad salarial en solo un par de años.
A la crisis salarial se suma la falta de personal para cubrir la demanda, lo que lleva a que se sobrecargue al trabajador con tareas que se deberían repartir. Con respecto a ello, Durán detalló que se sostiene prácticamente la misma planta desde el 2007. Sobre el tema indicó: “En 2007 hubo un proceso de evaluación en todas las universidades del país donde se determinó la planta funcional ideal y para el caso de San Juan fue de 1185 trabajadores no docentes, distribuidos en distintas categorías. Hoy estamos en 12010 no docentes. Además de la caída salarial esta la sobrecarga laboral”.
Para Durán, el número no está en sintonía con la expansión que ha tenido la UNSJ en la provincia en los últimos años, ya que para el momento de la evaluación, hace casi una década atrás, la casa de altos estudios no contaba con la Escuela de Ciencias de la Salud ni las unidades académicas que se encuentran en los departamentos alejados, por citar un ejemplo.
Tal como sucede con los docentes, el fenómeno de la migración también alcanzó al personal administrativo y auxiliar. Sobre este punto, Durán detalló que el “éxodo” es tal, pero no con la masividad con la que se está dando en el sector docente.
La particularidad es que el 60% de la planta no docente es personal profesional, por lo que encuentran en el mercado laboral oportunidades por fuera de la universidad que salarialmente son convenientes. “Migran a actividades vinculadas a las nuevas formas de comercialización, trabajo remoto o simplemente algunos con retención de cargo si tienen la oportunidad se van a áreas de recursos humanos y administración de proyectos mineros”, explicó el secretario de APUNSJ.
Debido a la realidad del sector y la crisis que vienen atravesando, es que también se ha dado inicio a un plan de lucha para visibilizar y evidenciar las problemáticas actuales.
Paros escalonados y nuevas definiciones, lo que se viene en APUNSJ
Daniel Durán explicó que a finales del año pasado se decidió la estrategia de manifestación que se implementaría durante los primeros meses del 2026. Dentro de las acciones, se definieron paros escalonados, siendo cinco en total hasta mediados de abril.
De esta manera, la próxima medida de fuerza se realizará este viernes 17 de abril, con un paro por 24 horas; continuando con el reclamo y finalizando la secuencia el próximo 23 de abril, con un reclamo de la misma índole.
Por su parte, el próximo 27 de abril se realizará el congreso general donde se reunirán todos los sectores no docentes de las universidades nacionales del país para retomar el debate en torno a las medidas de fuerza a seguir desarrollando.
“El objetivo es sostener la Ley de Financiamiento Universitario en los términos en los que se aprobó en la Cámara de Diputados y Senadores, tratando que no prospere el nuevo proyecto que impulsa el Ejecutivo. Si se logra la aprobación, sería la legalización de la destrucción del sistema universitario”, reflexionó Daniel Durán, secretario de APUNSJ.