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Legislatura

Todas las perlitas de una sesión en la Legislatura para alquilar balcones con sorpresas, picoteo entre aliados y hasta un "secuestro"

El gobernador Marcelo Orrego logró la aprobación de la ley para el desarrollo de la infraestructura con créditos internacionales. Llegó a la Cámara de forma intempestiva. Tomó el lugar de la ya sorpresiva presencia de los intendentes justicialistas. En el recinto, la tensión al máximo. ¿El bloquismo? Comió pochoclo.

Por Fernando Ortiz 4 de junio de 2026 - 15:22

Una sesión a la que no le faltó nada. Realmente para alquilar balcones. Tan así que hasta el gobernador Marcelo Orrego, la cúpula del Gobierno y los intendentes del justicialismo -cada uno con sus razones- fueron hasta la Cámara de Diputados y se plantaron en la tribuna superior del edificio a seguir el minuto a minuto de cerca. Nadie se lo quiso perder.

No hubo locro previo que alcanzara para neutralizar los votos del peronismo dialoguismo con el orregismo ni tampoco hubo comunicado que hiciese efecto. El oficialismo tuvo otro triunfo en la Legislatura. Esta vez, los legisladores autorizaron al Ejecutivo a buscar financiamiento internacional por 600 millones de pesos.

Debió ser uno de los debates que arrancó con mayor precisión horaria. El periodismo y hasta algunos diputados esperaban la clásica demora de diez o quince minutos antes del inicio de la sesión. Pero hubo algunos movimientos rápidos para garantizar el quórum. Incluso Fabián Martín fue el primero en sentarse y empezar a mensajear legisladores. Cuando hubo luz verde los diputados aprobaron el tratamiento sobre tablas del proyecto de la Ley de Operaciones de Crédito Público. El peronismo, que la noche anterior había enviado un comunicado de rechazo, puso reparos y pidió el ingreso del documento a las comisiones. No hubo caso.

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El oficialismo y los aliados tuvieron el números desde el principio. Así sucede desde las primeras votaciones del 2024 y continuará. El peronismo tuvo las contradicciones de siempre. Leopoldo Soler y Jorge Castañeda fueron a comer locro en Pocito con el senador Sergio Uñac. Pero no modificaron sus votaciones. Tampoco el secretario General de la CGT, Eduardo Cabello. La presencia de ocho intendentes del justicialismo -Daniela Rodríguez, Fabio Aballay, Romina Rosas, Analía Becerra, José Castro, Sebastián Carbajal, David Domínguez, Daniel Banega- no pesó lo suficiente para dar vuelta la taba. Mientras tanto, el bloquismo agarró el pochoclo, dijo que iba a acompañar y después siguió el debate con atención. En tanto, el libertario Fernando Patinella, cuya administración nacional está en contra de la obra pública, también votó a favor.

Cada uno hizo movimientos extraños. Por ejemplo, el albardonero Pedro Albagli estuvo un rato en la Cámara, pero no estuvo al momento de la votación ni tampoco regresó luego, alguno bromeó sobre un "secuestro". Típico juego del intendente Juan Carlos Abarca. Envió a Cristina López Valderde a votar en contra del proyecto del Gobernador y garantizó la ausencia del otro legislador que le responde. Una de cal, una de arena. Por supuesto que Franco Aranda y Gabriel Sánchez acompañaron la iniciativa que permite la toma de créditos. En otras palabras, no hubo factores de riesgo para la aprobación de la ley. Salió 23 a 12 y contó con la intempestiva participación en el recinto de Orrego, que llegó sin aviso a la prensa ni al resto de la dirigencia oficialista, que llegó después.

El diputado Gustavo Usin tomó el teléfono y se levantó para hablar con el vicegobernador Fabián Martín en el medio de la sesión. El vice tomó el celular y charló menos de un minuto. Aparentemente, ese fue el momento en el que le avisaron de la Casa de Gobierno sobre el arribo del mandatario provincial. Orrego llegó, saludó y fue con velocidad a la tribuna alta de la Cámara, justo donde estaban los caciques justicialistas. Cuando llegó, varios pasaron a las sillas de los márgenes, como Rosas y Domínguez. Otros se quedaron como Castro y Rodríguez. Desde lo alto, el Gobernador siguió la sesión y recibió al resto de la cúpula del Gobierno y los intentendes Susana Laciar, Juan José Orrego y Sergio Miodowsky, que llegaron minutos después. "La verdad es que a veces no puedo creer que algunos diputados, sobre todo del peronismo, aunque no todos porque algunos votaron a favor, se voten en contra de la obra pública", dijo el mandatario provincial.

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Los voceros del bloque Justicialistas fueron Mario Herrero -que en realidad es de San Juan Vuelve- y Marisa López. La exministra de Hacienda del peronismo tomó la palabra y cuestionó con dureza la toma de deuda. En tanto, Herrero puso la lupa en la legalidad del texto del proyecto y se picoteó con Soler, le dijo que si no entendía la alocución, que más tarde le explicaba mejor. En contraposición, el orreguismo, con Maru Lascano y Juan de la Cruz Córdoba, defendió la conducción de Orrego y las decisiones del Gobernador relacionadas al sostenimiento de la obra pública desde que el presidente Javier Milei pasó la motosierra en los inicios de la gestión. Un momento particular, que algunos calificaron como gracioso, fue el cierre del discurso de la diputada de San Martín, Marta Gramajo, que anticipó el voto en contra, pero felicitó al oficialismo por lograr la aprobación.

En fin, pese a la extrañeza de un Gobernador y un grupo de intendentes en la Legislatura, queda la interpretación para adelante. El Gobierno provincial tiene el OK para los créditos hasta 600 millones de dólares. Fuentes oficiales estimaron que antes de fin de año tendrán un crédito listo para aplicar en el desarrollo de la infraestructura. Es decir, antes del 2027, según las voces más optimistas, habrá dinero para inyectar en un sector castigado y generar empleo. Quieran o no sirve electoralmente. Es oxígeno para los comicios en los que Orrego busca plebiscitar la gestión y no quedar atrapado por la lógica de la polarización entre libertarios y peronistas.

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