Pocas cosas hay más reconfortantes para acompañar el mate o el té de la tarde que una porción de bizcochuelo casero recién horneado.
Cómo hacer bizcochuelo marmolado de vainilla y cacao usando la taza como medida
Una torta esponjosa e ideal para la merienda que no requiere balanza ni ingredientes complicados.
Sin embargo, andar sacando la balanza de cocina y calcular gramos exactos desanima a cualquiera. Con el famoso método de la taza como unidad de medida, podés elaborar un bizcochuelo marmolado alto, húmedo y súper vistoso con la garantía de que va a crecer parejo.
La regla del batido para lograr máxima esponjosidad
El secreto de un bizcochuelo alto no está solo en el polvo de hornear, sino en incorporar aire a la mezcla inicial. Batir muy bien los huevos con el azúcar hasta alcanzar el "punto letra" (cuando la mezcla se vuelve pálida y duplica su volumen) crea una red de microburbujas de aire que se expanderán en el horno.
Medidas exactas y preparación rápida
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3 huevos grandes a temperatura ambiente.
1 taza de azúcar y 1/2 taza de aceite de girasol.
1 taza de leche y 2 y 1/2 tazas de harina leudante.
1 cucharadita de esencia de vainilla y 3 cucharadas de cacao amargo.
Batir la base: batí los huevos con el azúcar hasta blanquear. Agregá el aceite, la leche y la vainilla.
Sumar la harina: incorporá la harina leudante tamizada con espátula y movimientos envolventes.
Dividir y marmolar: separá un tercio de la preparación y agregale el cacao amargo.
Armado: en un molde enharinado, alterná cucharadas de la mezcla blanca y de la mezcla de chocolate. Pasá un palillo para crear el dibujo marmolado y horneá a 180°C durante 40 minutos.