La tarta de acelga o espinaca es un clásico imbatible en la mesa de las familias argentinas por ser sana, económica y rendidora. Sin embargo, el problema recurrente al prepararla en casa es que el relleno suele soltar exceso de líquido, dejando la masa de la base húmeda y desarmándose por completo al intentar servir las porciones. Existe una receta con una técnica de preparado del relleno que soluciona este inconveniente para siempre.
La receta de tarta de acelga súper rendidora que no se desarma al cortar
El truco definitivo de la abuela para lograr un relleno firme, jugoso y sabroso aprovechando toda la verdura.
Cómo eliminar el exceso de agua sin perder nutrientes
El error más común es hervir la acelga en abundante agua. Las hojas verdes actúan como esponjas y retienen líquido en sus fibras. Para evitar esto, la técnica correcta es blanquear la acelga al vapor o saltearla cruda directamente en la sartén con un poco de aceite y cebolla picada.
Paso a paso para un relleno firme y cremoso
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Escurrir al máximo: una vez cocida la acelga, picala fina y presionala sobre un colador con una cuchara o con las manos limpias para quitarle hasta la última gota de agua.
Liga perfecta: mezclá la verdura con 2 huevos, 2 cucharadas de queso crema (o ricota), sal, pimienta y nuez moscada.
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El toque de almidón: agregá 1 cucharada de pan rallado o queso rallado directamente a la mezcla; esto absorberá la humedad residual durante la cocción.
Armado y horneado: disponé la masa en la tartera, volcá el relleno, agregá cubos de queso cremoso e hilos de huevo duro picado y horneá a 200°C por 25 minutos.