Seguramente alguna vez hayas dado un mordisco a un trozo de pan y luego te hayas dado cuenta de que tenía un poco de moho. ¿Cómo afecta a nuestro cuerpo haber comido algo que ya estaba pasado? En el caso del pan no es tan grave, no hace falta que vomites lo que has comido. Pero hay otros alimentos que sí que son dañinos para nuestra salud si están enmohecidos, y no vale con quitar la parte verde, esa es solo la punta del iceberg.

 

El moho del pan es casi inofensivo para los humanos, si estamos en buenas condiciones físicas. Eso sí, la cosa cambia si resulta que somos alérgicos a él, en cuyo caso, podríamos sufrir trastornos digestivos o incluso respiratorios de distinta gravedad.

 

Pero, aunque no sea dañino no es aconsejable que lo comas. Además las manchas verdes son sólo la parte visible de los hongos, bajo ellas hay un complejo entramado de raíces que ocupan mucha más superficie. Cuanto más suave y blando sea el alimento más posibilidades hay de que las raíces del hongo hayan llegado lejos, por eso no vale con quitar el moho de la superficie de un yogur para luego comerlo.

 

Existen decenas de miles de especies de moho, y algunas de ellas son peligrosas porque generan micotoxinas y algunas de ellas se consideran hasta mortales. Con otras podemos pasar por comerlas una o dos veces pero de manera continuada son cancerígenas para nuestro hígado y riñones.

 

Tira inmediatamente el embutido, la carne ahumada, las salchichas, los guisos, legumbres, pasta, yogur, mermeladas, pan, frutas o frutos secos enmohecidos. Sólo podemos hacer excepciones con algunos quesos, carnes saladas muy duras, como la cecina o el salchichón, o verduras como la zanahoria y la calabaza. En estos casos podemos cortar el trozo afectado y seguir comiendo el resto. Aunque ¿por qué arriesgarnos?

 

Fuente: Yahoo