La vasectomía cada vez está más presente en las visitas a los consultorios que realizan los sanjuaninos. En el Hospital Rawson aseguran que durante este año registraron un 30% más de consultas y decisiones vinculadas a este procedimiento. Debido a las características de la intervención y el crecimiento en la demanda es que se decidió hacer derivaciones a la periferia para evitar colapso en el servicio público.
- Diario de Cuyo >
- Salud >
Cada vez más hombres apuestan por la vasectomía en San Juan: incremento del 30% y la decisión para no saturar el servicio público
Planificación familiar, decisión personal y motivos económicos son parte de los factores que inciden en la decisión de realizarse la vasectomía en San Juan. Pese a que el proceso es reversible, no registran arrepentimientos en la órbita pública.
El médico urólogo Marcelo Salazar, integrante del servicio de Urología del Hospital Rawson, explicó a DIARIO DE CUYO que se trata de una intervención que realizan cada vez con mayor frecuencia. Ante esto, debido a que el hospital concentra la atención de patologías urológicas más complicadas, como tumores de riñón y vejiga, las intervenciones sencillas son derivadas a otros centros. “En el hospital tenemos patologías de más alta complejidad. Somos cuatro urólogos, somos pocos y derivamos a la periferia, donde hay cinco urólogos. Ahí van las cirugías como es la vasectomía”, señaló Salazar.
La estrategia apunta a descongestionar los grandes hospitales y aprovechar la capacidad que fueron incorporando los centros periféricos. Según el especialista, estos establecimientos cuentan actualmente con las condiciones necesarias para realizar procedimientos que no requieren internaciones prolongadas ni equipamiento de alta complejidad.
Uno de los cambios que observan en el servicio es el perfil de quienes consultan. Si bien reciben pedidos de hombres jóvenes, el incremento más marcado se produjo entre los 35 y 45 años. “En general, la mayoría ya tiene hijos, planificaron sus familias y no quieren tener más hijos”, explicó el urólogo. La decisión, agregó, está vinculada en muchos casos con la planificación familiar y con la posibilidad de organizar la cantidad de hijos de acuerdo con las condiciones económicas y las decisiones de cada pareja. Además, precisó que a comparación de los métodos de esterilización que existen para las mujeres, la vasectompía resulta no ser invasiva y reversible, factores que se consideran en la elección.
También aparecen otros factores personales. Salazar mencionó que han recibido consultas de hombres que atravesaron divorcios y que, en ese nuevo contexto familiar, reconsideraron la posibilidad de tener hijos.
La mayor disponibilidad de información también juega un papel fundamental detrás de la elección. Según el profesional, el acceso a datos sobre salud sexual y reproductiva permitió que más hombres se acerquen a consultar y tomen decisiones informadas.
Consultas desde los 18 años, un fenómeno que llama la atención
De acuerdo a lo explicado por el profesional, si bien la mayor cantidad de intervenciones se concentran en la franja de los 25 a los 35 años, el servicio también recibe consultas de hombres mucho más jóvenes, incluso desde los 18 años. En esos casos puntuales, el abordaje busca que la decisión sea tomada con la mayor información posible.
“Hay consultas de gente de 18 a 22 años, pero los ayudamos a que se informen mejor antes de tomar una decisión”, explicó Salazar. En estos casos se sugiere el acompañamiento de psicólogos a la hora de concretar una decisión que, aunque existe la posibilidad de reversión, se plantea habitualmente como un método permanente.
El médico señaló que técnicamente la vasectomía puede revertirse y mencionó un porcentaje de reversión de alrededor del 65%, aunque aclaró que no es una práctica habitual y que en San Juan no han registrado casos de pacientes que hayan requerido una reversión.
Un procedimiento rápido y benévolo
La vasectomía consiste en una intervención destinada a impedir el paso de los espermatozoides y se realiza en quirófano, generalmente con la participación de un anestesista. De acuerdo con Salazar, la cirugía dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos y presenta un postoperatorio relativamente breve y leve.
Después de la intervención, el paciente debe realizar controles para confirmar que el procedimiento haya cumplido su objetivo. El especialista explicó que se esperan aproximadamente 20 eyaculaciones antes de efectuar el espermograma que permite comprobar la ausencia de espermatozoides.
Salazar también remarcó que la vasectomía no afecta el deseo sexual y que tampoco funciona como método de protección frente a las infecciones de transmisión sexual, por lo que no reemplaza el uso de preservativo para ese fin.
Así, la vasectomía comenzó a ganar terreno dentro de la salud pública. El aumento de las consultas registradas este año y la distribución de las intervenciones a los centros periféricos muestran cómo el sistema busca acompañar esa demanda sin relegar la atención de las patologías urológicas de mayor complejidad.