ver más
SALUD

La fruta poco común que recomiendan los neurólogos para proteger el cerebro y prevenir el Alzheimer

Un estudio reciente destaca las potentes propiedades neuroprotectoras de un fruto clave para combatir el estrés oxidativo y la inflamación celular a partir de los 50 años.

Por Redacción Diario de Cuyo 23 de septiembre de 2026 - 18:02

El deterioro cognitivo asociado al envejecimiento evidenciado en olvidos cotidianos, menor agilidad mental o fatiga en las horas pico del día responde a procesos biológicos concretos: el estrés oxidativo y la inflamación crónica, factores que desgastan de forma acumulativa las conexiones neuronales. Frente a este panorama, la ciencia insiste en que las elecciones alimentarias juegan un rol defensivo central. Y en ese escenario, una fruta que rara vez encabeza las listas tradicionales se posiciona como una de las mejores aliadas para la salud cerebral.

Según especialistas en neurología citados por la revista Parade, la granada posee compuestos capaces de proteger el cerebro en la mediana edad y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neuroprotectoras como el Alzheimer.

El poder de los polifenoles

El Dr. Mill Etienne, médico neurólogo certificado y profesor en el New York Medical College, advirtió que los adultos mayores de 50 años deberían incorporar este fruto con mayor frecuencia en su dieta. Su alta concentración de polifenoles —que incluye ellagitaninos, antocianinas y taninos— le otorga propiedades antiinflamatorias y antioxidantes superiores a las de otros frutos de consumo masivo.

Ya sea a través de sus semillas o en formato de jugo puro, su ingesta constante refuerza los mecanismos biológicos vinculados al aprendizaje y a la memoria a corto plazo. Los antioxidantes actúan neutralizando los radicales libres antes de que dañen las membranas celulares en las áreas del cerebro encargadas del registro y la recuperación de información.

Aval científico contra el deterioro cognitivo

La investigación clínica respalda estas propiedades con evidencia concreta. Un estudio publicado en el Journal of Neurosciences in Rural Practice demostró en modelos animales que el aceite de semilla de granada redujo de forma significativa la densidad de placas amiloides acumulaciones de proteínas tóxicas para el tejido cerebral en el hipocampo, la región clave para la memoria, frenando además la pérdida de neuronas.

En la misma línea, trabajos publicados en la revista Nutrients confirmaron que los polifenoles de la granada atenúan la neurotoxicidad, reducen la inflamación crónica del tejido cerebral y frenan la acumulación anormal de la proteína tau, uno de los marcadores moleculares determinantes en el avance del Alzheimer.

De todos modos, la academia médica recuerda que la salud neurológica se sostiene con un enfoque integral. Los expertos recomiendan acompañar el consumo de granada con la incorporación regular de uvas oscuras, aguacate, cítricos y bayas frescas, asegurando así un flujo constante de los nutrientes esenciales que el sistema nervioso necesita para mantenerse activo y saludable.

Temas
Seguí leyendo