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SALUD

Ocho remedios naturales para combatir los resfríos de invierno: cuáles son y cómo prepararlos

Frente a los síntomas leves, suelen sugerir opciones de autocuidado los denominados remedios naturales que generan alivio.

Por Redacción Diario de Cuyo 20 de julio de 2026 - 12:05

Con el avance de las bajas temperaturas, los resfríos comunes y los estados gripales se vuelven una constante. Frente a los síntomas leves, organismos de salud pública internacionales suelen sugerir opciones de autocuidado y alivio sintomático antes de recurrir innecesariamente a los antibióticos, los cuales no tienen efectividad frente a infecciones de origen viral.

Especialistas en salud preventiva y medicina natural destacan una serie de preparaciones caseras y hábitos alimenticios orientados a fortalecer las defensas y sobrellevar de mejor manera las molestias invernales. A continuación, un repaso por las ocho opciones más difundidas y la forma adecuada de prepararlas.

1. "Penicilina natural" o Rocket Fuel

Se trata de una preparación concentrada a base de cítricos y vegetales con propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. Diversas investigaciones destacan que la combinación de extractos como el ajo y la cebolla puede contribuir a reducir la severidad de los cuadros respiratorios.

Ingredientes: 1 taza de ananá, 3 naranjas, 1 pomelo grande, 2 limones, ½ cebolla mediana, 2 dientes de ajo, 1 cucharadita de jengibre, una pizca de pimienta de cayena y agua.

Preparación: Pelar los ingredientes, procesarlos en licuadora hasta obtener una mezcla homogénea y conservar en frasco hermético. Se consume diluido en agua o cocinado a fuego lento durante 30 minutos con dos cucharadas de miel para obtener un jarabe para la tos.

2. Vitamina C en formato líquido

Aprovechada como un sostén general para el sistema inmunitario, se sugiere incorporar vitamina C preferentemente en formato líquido, diluida en agua y priorizando aquellas fórmulas libres de azúcares añadidos o conservantes.

3. Jarabes de hierbas naturales

Los concentrados elaborados a base de saúco, orégano o equinácea son recursos habituales en la medicina tradicional. Funcionan como un complemento práctico para aliviar las vías respiratorias y acompañar los procesos de recuperación.

4. Ungüentos balsámicos descongestivos

Aplicar ungüentos elaborados con aceites portadores y gotas de aceites esenciales como eucalipto o menta sobre el pecho ayuda a liberar las vías aéreas y mitigar la congestión de los senos paranasales.

5. Sopas y caldos nutritivos

Los caldos calientes aportan hidratación inmediata y nutrientes esenciales. Para conservar sus propiedades, se aconseja cocinarlos a fuego medio-bajo. Se puede sumar un perfil de ingredientes inmunoprotectores como ajo, cebolla, jengibre, cilantro, apio, hongos, puerro y hierbas frescas (romero, tomillo o laurel).

6. Uso intensivo de ajo y cebolla crudos

Ambos ingredientes poseen compuestos azufrados con actividad antiséptica. Incorporarlos de forma cruda en preparaciones cotidianas —como bruschettas, salsas frescas o pesto— es una manera simple de aprovechar sus beneficios directamente en la dieta.

7. Probióticos para la salud intestinal

El equilibrio de la microbiota intestinal resulta clave para la respuesta inmunológica general. Incorporar alimentos ricos en probióticos ayuda a mantener las defensas en óptimas condiciones durante toda la temporada de frío.

8. Extracto de semilla de pomelo (GSE)

Conocido por sus siglas en inglés, este extracto es rico en aceites esenciales y presenta propiedades antibacterianas y antivirales. Se comercializa en formato líquido y se consume diluyendo unas pocas gotas en agua, jugos o licuados.

Una aclaración fundamental: el autocuidado no reemplaza la consulta médica

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que ciertos ingredientes como el ajo presentan propiedades antimicrobianas, aclara que no existen pruebas científicas concluyentes de que curen o prevengan infecciones virales por sí solos.

Estos remedios caseros deben considerarse únicamente como herramientas de apoyo para aliviar síntomas leves. Ante la presencia de fiebre alta sostenida, dificultad para respirar o cuadros prolongados, la recomendación principal es siempre realizar la consulta con un profesional médico.

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