A la hora de cuidar el cuerpo, los pies suelen ser los grandes olvidados de la rutina diaria. Sin embargo, al llegar la época de usar calzado abierto o tras intensas jornadas de actividad física, reaparecen las consultas estéticas y de salud podológica. Ante esto, manicuras, pedicuras y especialistas en podología coinciden en un diagnóstico claro: el error más extendido —y dañino— no es usar un mal esmalte o tener durezas, sino no secarse adecuadamente entre los dedos después de ducharse o lavarse los pies. Mejor con Salud
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Pedicuras coinciden: secarse mal entre los dedos es el error más común que arruina la salud de los pies
Y no, no alcanza con pasar la toalla por encima. Las claves para la salud de tus pies.
La humedad atrapada: la puerta de entrada a hongos y bacterias
Aunque parece un gesto menor dentro de la higiene diaria, dejar restos de agua en la zona interdigital crea el ambiente ideal para la proliferación de microbios. La acumulación de humedad en una zona que suele pasar el resto del día encerrada en medias y calzado genera el ecosistema perfecto para la aparición de hongos (como el conocido pie de atleta), mal olor, descamación e infecciones cutáneas. Normon Contigo
"La mayoría de las personas pasa la toalla por la planta y el empeine y da el trabajo por terminado. El pliegue entre los dedos queda húmedo y esa falta de ventilación desencadena problemas de piel que luego cuesta semanas corregir", advierten los especialistas.
Los 5 mandamientos en los que coinciden los expertos
Además del secado a conciencia, los profesionales de la estética y la salud del pie señalan una serie de pautas fundamentales que todos deberían incorporar en su día a día:
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Secar dedo por dedo: Utilizar una toalla limpia (o incluso un pañuelo de papel desechable) presionando suavemente cada pliegue sin frotar con brusquedad para no dañar la piel sensible. Podoactiva
Corte recto de uñas: Las uñas no deben cortarse en forma curva ni demasiado al ras de los bordes. El corte debe ser recto para evitar las dolorosas uñas encarnadas.
Hidratación sí, pero no en cualquier lado: Es clave aplicar cremas hidratantes en talones y plantas para prevenir grietas y durezas, pero nunca se debe colocar crema entre los dedos, ya que esto suma humedad innecesaria a la zona.
Cuidado con las herramientas caseras: Los expertos desalientan rotundamente el uso de alicates de cutícula sin esterilizar o limas metálicas agresivas para quitar callosidades en casa, ya que suelen provocar microlesiones e infecciones.
Elegir el calzado y la media adecuada: Priorizar materiales transpirables y evitar el calzado apretado para garantizar una buena circulación y prevenir la fricción continua.
Prevenir antes que tapar
En lugar de recurrir al esmalte solo para disimular imperfecciones, las pedicuras remarcan que una buena salud podológica es la base para lucir pies estéticos. Dedicar dos minutos extra después del baño para un secado minucioso es el hábito más sencillo y efectivo para mantenerlos sanos, suaves y libres de molestias durante todo el año.