ver más
SALUD

Qué es y cómo actúa la ameba "come-cerebros" tras la trágica muerte de un nene

La ameba que causó la muerte de un niño de 10 años, tiene una tasa de mortalidad cercana al 95% y sus primeros síntomas imitan a los de una meningitis común.

Por Redacción Diario de Cuyo 20 de octubre de 2026 - 21:10

La conmoción por la muerte de un niño de 10 años en Catamarca a causa de una meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) puso en la mira pública a la Naegleria fowleri, un microorganismo microscópico conocido popularmente como la "ameba come-cerebros".

El diagnóstico fue confirmado por el Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán tras la internación del menor en el Hospital Interzonal de Niños "Eva Perón". En paralelo, las autoridades investigan las posibles fuentes de exposición del niño durante los 12 días previos al inicio de los síntomas, mientras analizan muestras de agua y mantienen preventivamente cerradas las Termas de Fiambalá por obras de refacción.

¿Qué es la Naegleria fowleri y dónde habita?

La Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que habita naturalmente en aguas dulces templadas o calientes (como lagos, ríos, piletas termales o estanques) y en suelos de distintas partes del mundo. De forma muy poco frecuente, también puede hallarse en piscinas o parques acuáticos con cloración o mantenimiento insuficiente.

A pesar del impacto de su apodo, los biólogos y especialistas aclaran que el ser humano no forma parte de su ciclo de vida: las infecciones en personas son verdaderos "accidentes biológicos". Habitualmente, este microorganismo se alimenta de bacterias.

¿Cómo se produce el contagio?

Una de las claves fundamentales llevadas a la población por las autoridades sanitarias es que la enfermedad no se transmite de persona a persona ni al beber agua contaminada.

Vía de entrada única: La infección ocurre únicamente cuando el agua ingresa a presión por las fosas nasales (al nadar, bucear o realizar lavados nasales con agua no tratada).

Camino al cerebro: Una vez dentro de la nariz, la ameba se desplaza por las fibras nerviosas, atraviesa las aberturas de la base del cráneo y llega al cerebro.

Comportamiento "claustrofílico": Investigaciones recientes sugieren que este parásito tiende a buscar espacios reducidos para cazar sus presas (bacterias), lo que facilita de forma impredecible su avance hacia las profundidades del cerebro humano.

Síntomas y dificultad de diagnóstico

La infección por esta ameba es sumamente infrecuente —se han registrado menos de 500 casos en todo el mundo desde 1962—, pero presenta una tasa de mortalidad cercana al 95%.

El cuadro clínico evoluciona de manera acelerada:

Fase inicial: Dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómitos (manifestaciones idénticas a las de una meningitis bacteriana común, lo que dificulta su detección precoz).

Fase avanzada: Rigidez de nuca, confusión, falta de atención, pérdida del equilibrio, convulsiones, alucinaciones y coma.

Si bien la mayoría de los casos documentados son fatales debido a la rapidez con la que destruye el tejido cerebral, existen antecedentes de pacientes que lograron sobrevivir tras ser tratados oportunamente con combinaciones de fármacos específicos como la miltefosina.

Actualmente, las autoridades de Salud de Catamarca continúan procesando los muestreos tomados en los entornos donde estuvo el menor para determinar el origen exacto del contagio.

Temas
Seguí leyendo