Salud & Bienestar

"Una buena alimentación no implica gastar más", las claves de una nutricionista sanjuanina para comer bien durante el verano

La nutricionista Ana Paola Fernández advirtió sobre la importancia de reforzar el consumo de agua y alimentos frescos durante los meses de altas temperaturas. Qué evitar y cómo apuntar a una dieta saludable sin poner en jaque el bolsillo.

Por Celeste Roco Navea 2 de noviembre de 2026 - 06:42

Con la llegada del verano y las jornadas de altas temperaturas, la alimentación requiere algunos cuidados especiales. La hidratación, la elección de alimentos frescos y el mantenimiento de una dieta variada son algunos de los aspectos que cobran mayor importancia durante esta época del año. Sin embargo, comer de manera saludable no necesariamente implica gastar más dinero ni recurrir a productos que prometen beneficios nutricionales específicos.

En diálogo con DIARIO DE CUYO, la nutricionista sanjuanina Ana Paola Fernández explicó cuáles son los principales aspectos que se deben tener en cuenta para adaptar la alimentación al calor. Entre sus recomendaciones, hizo hincapié en aumentar el consumo de agua, incorporar frutas y verduras, sostener una dieta equilibrada y prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como niños y adultos mayores.

Hidratación: un aliado indispensable frente a las altas temperaturas

Uno de los puntos centrales durante el verano es evitar la deshidratación. Según explicó Fernández, las altas temperaturas incrementan las pérdidas de líquidos del organismo, incluso cuando percibimos que no es así.

Al respecto, comenta: "Siempre el verano nos implica tener muchísima atención en la hidratación, porque las pérdidas son más excesivas debido a las altas temperaturas. Aunque haya humedad, muchas veces no notamos esta sudoración y las pérdidas están", señaló.

Para cubrir los niveles de hidratación que se necesita, la profesional recomendó prestar atención tanto al consumo de agua como a la incorporación de alimentos con alto contenido de líquido. En ese grupo se encuentran principalmente las frutas y verduras, que además aportan vitaminas, minerales y otros nutrientes necesarios para el organismo.

La recomendación apunta mayormente a niños y adultos mayores, quienes pueden ser más vulnerables a los efectos de una hidratación insuficiente. En estos grupos, además de ofrecer agua de manera frecuente, es importante sostener una alimentación variada y garantizar el aporte adecuado de proteínas.

Comer saludable sin gastar de más es posible volviendo a los alimentos básicos

Fernández sostuvo que es posible mantener una buena alimentación, equilibrada y completa, sin tener que hacer un gasto excesivo de dinero. No es necesario comprar productos costosos o hacer una gran inversión acudiendo a productos que prometen soluciones milagrosas.

"Hoy hay mucho marketing de ciertos productos que nos incitan a pensar que son necesarios y, en realidad no lo son. Lo que necesitamos para una buena alimentación no implica gastar más, simplemente ir a lo básico y buscar alimentos que sean naturales", sostuvo.

En ese sentido, algunos productos que deberían formar parte de las compras habituales son frutas y verduras de estación, que suelen ser más económicos en la oferta de verdulerías; granos y legumbres; huevos y lácteos.

La profesional cuestionó especialmente la tendencia a buscar alimentos etiquetados como “protein”, “alto en proteínas” o “high protein” , bajos en harinas o sin azúcar, cuando no existe una necesidad nutricional que justifique su consumo. "Lo que el cuerpo necesita es consumir nutrientes y estos están ampliamente distribuidos en todos los alimentos, que sean alimentos", remarcó.

El picoteo de ultraprocesados y cómo cambiar el hábito

Las galletitas, snacks y otros productos ultraprocesados suelen aparecer como una alternativa rápida para resolver el hambre entre comidas. Sin embargo, Fernández planteó que la necesidad frecuente de picotear puede ser una señal de que la alimentación no está siendo equilibrada.

En lugar de intentar combatir ese comportamiento con restricciones, es necesario revisar qué está comiendo la persona durante el día y si está incorporando los nutrientes que necesita. Sobre este punto, la especialista aseguró: "Para mí, el picoteo es justamente una clara señal del cuerpo en respuesta a un desequilibrio. No debemos luchar con ese picoteo, sino que lo que buscamos es amigarnos y consumir más alimentos reales, naturales, con poco procesamiento o nada".

En esa línea, consideró que cuando se sostiene una alimentación variada y suficiente, la necesidad de recurrir constantemente a productos ultraprocesados puede disminuir.

Incorporar el hábito para quien está acostumbrado a ese tipo de alimentación puede ser complicado, ya que también inciden otros factores como los tiempos disponibles para cocinar o comer. Ante ello, Fernández propone comprar solo la cantidad que se va a consumir en el momento, en lugar de tener un stock que lleve a un consumo excesivo. De esta manera, se evita que los ultraprocesados sean la primera opción cada vez que aparece el hambre.

“Nos obligamos a consumir alimentos reales que podemos tener en casa como comprar en cualquier sitio, como frutas por ejemplo”, concluyó la especialista.

Temas
Seguí leyendo