Amenaz
Amenazas de tiroteos en escuelas: por qué los expertos piden sanciones formativas y no sólo castigos
Adriana Massaccesi, doctora en Educación, dijo que la situación de amenazas de tiroteos en escuelas se basa en la ‘naturalización’ de la violencia.
La reciente ola de amenazas de tiroteos en escuelas encendió alarma en San Juan. Sin embargo, frente al miedo y la reacción punitiva, surge una voz de especialistas que invita a la reflexión. Adriana Massaccesi, doctora en Educación, advierte que 'la capacidad de asombro nos supera' y propone un cambio de paradigma en el manejo de la disciplina escolar.
Naturalización de la violencia, base de las amenazas de los tiroteos
Para Massaccesi, las amenazas de tiroteos o bombas no son hechos aislados, sino la "punta del iceberg" de una problemática mayor: la naturalización de la violencia. Según la experta, los jóvenes están inmersos en un contexto donde la agresividad escala por diversos factores:
- Entorno familiar: jóvenes que son sujetos de violencia o la observan en su seno familiar.
- Tecnología y ocio: el uso de videojuegos que incitan a la violencia y el anonimato que ofrecen las redes sociales.
- Desvalorización de la escuela: padres que reaccionan violentamente frente a los docentes, rompiendo la alianza entre hogar y escuela.
"El mundo está violento y los entretenimientos a los que son afines los chicos también lo son. Estamos en un contexto donde es muy difícil revertir la violencia que se está instalando en la cultura social", sostiene la doctora.
Transformar lo negativo en aprendizaje
Frente a una amenaza o falta grave, la respuesta tradicional suele ser la expulsión o el castigo disciplinario en la escuela. Massaccesi propone un enfoque distinto: sanciones que dejen una enseñanza.
"Poner una sanción disciplinaria es una formalidad; hay que buscar sanciones que formen", explica. La propuesta consiste en que el responsable pueda profundizar en el tema de la violencia, reflexione y, por ejemplo, deba realizar una campaña de concientización con sus compañeros. El objetivo es que el alumno pueda poner en palabras lo que siente y transformar una acción negativa en una experiencia de aprendizaje.
La 'crisis de las emociones' y el vacío existencial
Citando a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la especialista refiere que se transita el ‘siglo de la crisis de las emociones’. Todos, pero especialmente los jóvenes enfrentan un vacío existencial y una baja tolerancia a la frustración: quieren todo de forma inmediata, y cuando no lo obtienen, esa frustración se canaliza a través de la violencia.
El rol clave de los docentes y la escuela
Para abordar esta situación problemática, Massaccesi sugiere que la comunidad educativa debe:
- Priorizar el diálogo: ‘Poner más oídos en los chicos’. A veces es necesario dejar de lado un contenido académico para permitir que lo que el alumno tiene en su interior salga a la luz mediante la palabra.
- Gestionar emociones: trabajar la empatía y la gestión emocional para que la escuela vuelva a ser un lugar de contención.
- Espacios fuera del aula: fomentar intercambios deportivos y actividades de esparcimiento que rompan la estructura rígida del aula y permitan conocer el clima que el chico vive en su hogar.
Un llamado a la ‘presencia activa’ de los padres
Finalmente, la doctora Massaccesi hace hincapié en la responsabilidad de los adultos. En un contexto económico difícil, muchos padres están presentes físicamente pero con la mente en otro lado.
‘No se trata de buscar culpables, cada uno hace lo que puede con las herramientas que tiene. Se trata de abordar el tema para que no se repita’, aclara. El desafío actual es recuperar el respeto por la institución educativa y poner en práctica talleres para padres y espacios de escucha real.
La mirada del Colegio de Psicopedagogos
El Colegio de Psicopedagogos de San Juan también emitió un comunicado sobre ‘la circulación de eventos virales peligrosos que promueven o incitan a conductas de riesgo y situaciones de violencia en contextos escolares’.
En este marco, la institución remarcó que ‘consideramos fundamental reforzar el rol de los adultos como referentes de cuidado, atención y contención. Invitamos a familias, docentes y a toda la comunidad sanjuanina a profundizar la escucha atenta, generar espacios de diálogo y promover intervenciones oportunas en los distintos en los que se desarrollan, niños, niñas y adolescentes.