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Actividad

Club de Observadores de Aves de San Juan, el espacio donde la pasión por la naturaleza tiene otra mirada

En el marco del Día Mundial de la Observación de Aves, que se celebra este 10 de octubre, el COA San Juan estará llevando a cabo una doble propuesta donde buscarán compartir las actividades que realiza el club. Los detalles.

Por Celeste Roco Navea 9 de octubre de 2026 - 11:45

Mirar al cielo, afinar el oído y descubrir que detrás de cada canto puede haber una especie por conocer. Observar aves es mucho más que salir a pasear con binoculares o una cámara de fotos, es aprender a mirar la naturaleza con otros ojos. Esa es la invitación que realiza el Club de Observadores de Aves de San Juan (COA), que este sábado 10 de octubre se sumará al Día Mundial de la Observación de Aves con dos salidas abiertas y gratuitas para disfrutar de la biodiversidad local.

La propuesta tendrá como escenario el Parque Provincial Sarmiento, donde los participantes podrán recorrer el sendero El Carrizal y la zona de las lagunas, descubrir las aves que habitan el monte sanjuanino y conocer herramientas digitales que permiten registrar observaciones y aportar información útil para la ciencia.

“Somos una ONG, un club de observación de aves. Proponemos salidas al campo, a la naturaleza, para que la gente conozca la fauna y la flora de San Juan”, contó Tomás Frías, coordinador del grupo, en diálogo con DIARIO DE CUYO. En el marco del día mundial, la propuesta busca que más sanjuaninos con o sin conocimientos previos se sumen a la propuesta y descubran las maravillas de la fauna de la zona.

Dos salidas para descubrir las aves sanjuaninas

La actividad que se realizará este sábado 10 de octubre tendrá dos turnos para que más personas puedan sumarse. El primero será a las 8.30 horas, mientras que el segundo grupo comenzará el avistamiento a las 16.30 horas. En ambos casos, el punto de encuentro será la entrada del parque ubicado en Zonda, desde donde comenzará el recorrido.

La participación será libre y gratuita, sin necesidad de inscripción previa. La idea es caminar, observar y aprender en el propio terreno, con los integrantes del club como guías para reconocer las especies que aparezcan durante la jornada.

Además de compartir sus conocimientos, los observadores mostrarán cómo se utilizan aplicaciones para registrar las aves y cargar información que puede contribuir a distintos estudios científicos. Así, una salida recreativa también puede convertirse en una forma de colaborar con el conocimiento de la biodiversidad.

La convocatoria se enmarca en una jornada que se desarrolla en distintas partes del mundo durante 24 horas. La observación simultánea permite reunir datos sobre las especies y sus desplazamientos, incluidos los movimientos migratorios que se producen entre regiones con diferentes estaciones. Para más información sobre ésta y otras actividades que realiza el club, se puede visitar el perfil de Instagram @coasanjuan.

Un club donde siempre hay algo nuevo por aprender

El COA San Juan nació en 2020, a partir de un grupo de socios de una organización de mayor alcance que funciona a nivel nacional. Aunque en la provincia ya había personas que observaban aves, hasta entonces no existía un grupo formal integrado a esa red. Actualmente, forman parte de una comunidad que reúne a más de 80 clubes de observadores en Argentina, conforme explicó el sanjuanino.

Frías se sumó hace cuatro años y desde hace dos se desempeña como coordinador del espacio. Su acercamiento comenzó por la fotografía de fauna, una actividad que lo llevó a descubrir el mundo de las aves y las posibilidades que ofrece para conocer la biodiversidad.

“Lo lindo de cada salida es que siempre hay gente nueva. El público se va renovando salida a salida, lo que implica que llegamos a más gente”, destacó.

La particularidad del grupo es su carácter heterogéneo. Y es que no hace falta ser biólogo, tener una cámara profesional ni conocer de antemano los nombres de las especies para participar. El grupo está integrado por personas de distintas profesiones y edades, desde abogados, geólogos, biólogos, estudiantes universitarios y alumnos de nivel secundario, entre otros.

“No hay que tener formación de ningún tipo. Quien quiera se puede sumar, solo hay que tener ganas de aprender”, explicó el coordinador.

Aunque el club cuenta con más de un centenar de personas vinculadas, la participación activa es menor. Por eso, cada actividad representa una oportunidad para acercar nuevos interesados y compartir una pasión que puede comenzar con algo tan sencillo como detenerse a escuchar un canto entre los árboles.

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