ver más
Acciones

De la casi extinción de los oficios al rescate enfocado en los jóvenes, una apuesta que crece en San Juan

Durante años, los oficios tradicionales fueron transmitidos de generación en generación, pero con el tiempo ese traspaso comenzó a perder fuerza. En San Juan, la Dirección de Empleo y Formación busca revertir esa tendencia con capacitaciones que apuntan especialmente a los jóvenes y que recorren distintos puntos de la provincia.

Por Celeste Roco Navea 12 de octubre de 2026 - 08:11

“Antes se transmitía de generación en generación, de padres a hijos, pero con los años hubo un desentusiasmo y a los jóvenes les cuesta arrimarse a los oficios tradicionales”. Con esa frase la titular de la Dirección de Empleo y Formación del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, Luciana Cuk, explicó cómo desde el espacio se decidió enfocar las capacitaciones y formaciones a las nuevas generaciones para el rescate de oficios que son de gran valor para la comunidad, pero que se estaban perdiendo o quedando en manos que no estaban al tanto de los nuevos avances de cada rubro.

Uno de los principales indicadores que observó el área fue la edad de las personas que se acercaban a capacitarse. Durante el año pasado, el 85% de quienes se inscribieron al programa tenía más de 35 años. Ese dato encendió una señal de alerta: los jóvenes no estaban llegando en la medida esperada.

“Notábamos que los jóvenes no se arrimaban, y por eso este año comenzamos a estar nosotros más cerca de los jóvenes. El efecto fue el esperado, porque hemos notado una mayor participación”, sostuvo Cuk en contacto con DIARIO DE CUYO.

Según explicó, el interés creció a lo largo de estos meses, aunque conforme las estimaciones, no alcanza para cubrir la demanda actual ni la eventual que surgirá con los requerimientos mineros. Para la Dirección, el desafío es seguir generando acciones que permitan que más jóvenes se acerquen a los oficios y se formen en base a las últimas novedades de cada rubro.

La apuesta se da además en un contexto económico en el que la formación adquiere un peso cada vez mayor. “La gente necesita empleo y entiende que tiene que venir de la mano de la formación”, señaló la funcionaria.

En ese sentido, desde el área advierten una mayor conciencia sobre la necesidad de capacitarse, estudiar y perfeccionarse. Pero también entienden que los oficios no permanecen estáticos, ya que quienes cuentan con una habilidad deben adaptarse a nuevas herramientas y tecnologías.

Distintas propuestas para llegar a los jóvenes

“Estamos haciendo una movida para motivar a los jóvenes con distintas acciones, damos a conocer el programa y ponemos a disposición una herramienta”, señaló Cuk. En ese marco surgió, entre otras propuestas que se desarrollaron este año, la iniciativa “Mi primera chispa”, una capacitación vinculada a la soldadura pensada también para quienes nunca tuvieron contacto con ese oficio.

La funcionaria destacó que se trata de una actividad que tiene su tecnificación, pero que resulta accesible para quienes quieren aprenderla. La intención es que los jóvenes conozcan que los oficios tradicionales también pueden convertirse en una alternativa de formación y trabajo.

La estrategia también cambió en la manera de llegar a los posibles alumnos. Desde la Dirección de Empleo y Formación buscan acercarse a los lugares donde están los jóvenes para explicarles las propuestas y los beneficios de capacitarse, y no esperar a que sean ellos quienes lleguen por la Dirección.

A la vez, las propias instituciones intermedias funcionan como un canal para detectar necesidades. Uniones vecinales y clubes de distintos departamentos solicitan capacitaciones y, a partir de esos pedidos, se organizan cursos para llegar a diferentes sectores de la provincia. Así, gracias a la articulación y a una gestión activa se están desarrollando alrededor de 100 capacitaciones mensuales a lo largo y ancho de San Juan, con propuestas que terminan y dan paso a nuevas actividades según las necesidades de cada territorio.

Entre los oficios que están siendo considerados aparecen algunos tradicionales, como pintor, plomero, instalador de aire acondicionado, además de propuestas vinculadas al sector textil, cuero y tapizado. También se suman capacitaciones que responden a necesidades concretas. Ante la llegada de las lluvias, por ejemplo, la Dirección prepara una formación en colocación de membranas.

La recuperación de los oficios tradicionales no implica volver al pasado, sino actualizar esas actividades a las nuevas necesidades. Al fin y al cabo, todos en algún momento deben acudir a los servicios de un plomero, gasista, electricista entre otro. Desde la Dirección remarcan que la formación debe acompañar esa transformación y ofrecer herramientas que permitan a las personas mejorar sus conocimientos.

Así, el desafío de recuperar los oficios tradicionales en San Juan se plantea desde dos frentes. Por un lado, despertar el interés de los jóvenes y, por el otro, adaptar esas habilidades a un mercado laboral que también cambia. La estrategia oficial apunta a que una nueva generación se acerque a actividades que durante años fueron parte de la transmisión familiar y que hoy son una oportunidad para quienes por distintos motivos no pueden profesionalizarse.

Temas
Seguí leyendo