Desde que abrieron las puertas de la Catedral para que el público pudiera despedirse de los cuatro sanjuaninos que perdieron la vida en una de las tragedias aéreas más dolorosas de la historia de San Juan, el jefe de la Policía de San Juan, comisario general Marcelo Álvarez estuvo la mayor parte del tiempo cerca de los féretros. Acompañando a los familiares, conteniendo colegas y brindando sus respetos, aun le cuesta dimensionar lo que ha sucedido.
Del "parece una pesadilla" a "es una pérdida irreparable", el último adiós del Jefe de la Policía de San Juan a las víctimas de la tragedia aérea
El comisario general Marcelo Álvarez despidió a sus colegas y amigos en medio de un profundo dolor. Cómo fue enterarse del siniestro y lo que implica para la fuerza un accidente de estas características.
“La verdad es que estoy, estamos toda la familia policial muy tristes, destruidos”, comentó la máxima autoridad policial en contacto con DIARIO DE CUYO. Para él, San Juan no solo perdió excelentes profesionales que estaban al servicio de la comunidad, sino también perdió colegas y amigos que le dio la fuerza.
Asegura que rescatar los cuerpos de sus colegas fue una de las misiones más complejas que tuvo que afrontar como miembro de la fuerza policial. “Esto parece una pesadilla, Es de no creer. Estamos muy consternados”, precisó. Sin embargo, remarcó que el rescate era necesario para cumplir con las familias de los sanjuaninos fallecidos.
Una capacitación a la que no fue y el momento en el que se enteró de la tragedia
“Esta capacitación forma parte de algo que hacemos todos los años y em el cierre están presentes las máximas autoridades. Yo esta capacitación la hice el año pasado. También fue a Valle Fértil, también estuve en el helicóptero”, indicó el jefe Álvarez.
En esta oportunidad, se invirtieron los roles, siendo el subjefe de la Policía Germán Videla quien viajó hasta el valle, quedándose la máxima autoridad policial en la ciudad para resolver cuestiones que tienen que ver con el ejercicio del deber.
Todo marchaba bien, hasta el miércoles sobre las 11 de la mañana, cuando llegó la noticia que nadie quiere recibir. “Tomo conocimiento de que el helicóptero había dado una señal de alerta o de emergencia. No sabíamos bien si había sido un aterrizaje de emergencia por el estado del tiempo u otra cosa, así que inmediatamente me fui hasta allá”, recuerda.
Gracias a la señal que habían recibido antenas de San Luis, Catamarca y La Rioja lograron obtener la geolocalización del helicóptero. Álvarez destaca que eso fue crucial para poder encontrarlos rápidamente, ya que una vez en el sitio descubrieron que la superficie era compleja para el avance de vehículos, teniendo que hacer un gran tramo a pie para el retiro de los cuerpos del lugar del siniestro.
Con profunda gratitud reconoce la labor de la fuerza policial vallista, los bomberos voluntarios del departamento y del personal de salud bajo la coordinación de la doctora Sonia Sánchez, quienes estuvieron prestos y dispuestos a colaborar en todo lo que hiciera falta.
"La verdad es que se fueron grandes profesionales, grandes personas. Gente que pasó su vida sirviendo a la comunidad y capacitándose permanentemente para hacerlo de la mejor manera", afirmó.
Las palabras del jefe policial reflejan el golpe que significó para la institución el que le costó la vida al subjefe de la Policía de San Juan, comisario general Germán Videla; el jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía, Rubén Castro; y el subjefe de Bomberos, Jorge Carbajal y el titular de Protección Civil y ex miembro de la fuerza policial, Carlos Heredia.
La imagen del comisario general Marcelo Álvarez, jefe de la Policía de San Juan, despidiendo a sus compañeros sintetizó el impacto que la tragedia aérea de Valle Fértil dejó en toda la fuerza y en la comunidad sanjuanina.