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El arte de decorar, la puerta que encontró Juliana Cárdenas para abrirse camino con un proyecto cargado de sabor

La joven de 28 años está delante de un emprendimiento que combina originalidad, creatividad y dulzura, conquistando primero los ojos y luego el paladar. Su historia, marcada por la perseverancia.

Por Celeste Roco Navea 9 de octubre de 2026 - 06:45

Muchas veces detrás de un emprendimiento hay una historia de superación, de perseverancia y fuera de voluntad. Hay quienes emprenden como un ingreso extra, mientras que hay otros que encuentran en el desarrollo de un proyecto una fuente laboral. Juliana Cárdenas forma parte del segundo grupo. El entregar CV por distintos lados y no conseguir trabajo no la llevó a bajar los brazos, sino que por el contrario le dio forma a una propuesta que destaca por su novedad.

“La Casita de Jengibre” es el nombre que eligió la joven para el emprendimiento que viene llevando adelante hace dos años a puro pulmón. Pero para llegar a la base fundamental de su proyecto Juliana probó distintas opciones. En diálogo con DIARIO DE CUYO comentó: “Probé con muchas cosas dulce, todas de pastelería, pero vendía muy poco. Mi hermana comenzó con las galletas de jengibre, pero no le salía la decoración, así que la empecé a ayudar y ya me quedé”.

A primera vista las galletas son más que atractivas. Colores vivos, formas familiares y un tamaño ideal lleva a que muchos se detengan a mirarlas antes de probarlas. Las ferias se transformaron en uno de los principales espacios para mostrar su trabajo y generar ingresos, siendo un espacio en donde puede compartir sus dulces creaciones y conocer clientes que luego buscan el emprendimiento para eventos privados.

“Generalmente preguntan y nos buscan para cumpleaños, más que nada de niños. Los niños siempre se paran a ver las galletas”, relató.

Una galleta que primero entra por los ojos y luego conquista con su sabor

Uno de los aspectos que más llama la atención es la decoración. Los colores intensos y las diferentes formas hacen que algunos visitantes incluso crean que cada tonalidad corresponde a un sabor diferente.

“Por ahí creen que el color le da el sabor”, explicó Juliana. Pese a la creencia, la preparación tradicional es a base de jengibre. Sin embargo, los sabores pueden cambiar cuando se trata de pedidos particulares.

La necesidad de adaptarse a los gustos del público también se convirtió en parte del trabajo. Las fechas especiales suelen ser los momentos de mayor movimiento, especialmente cuando los diseños pueden relacionarse con una celebración determinada. “Las mayores ventas son en fechas festivas, más que nada, por fechas patrias y todo eso, que se ve en cantidad los colores”, señaló.

Pero no todas las fechas tienen el mismo resultado. Por eso, Juliana busca nuevas opciones para mantener el interés durante el resto del año. Personajes de películas y dibujos animados son algunas de las alternativas que incorpora, sobre todo pensando en los chicos. “Es ir viendo y conociendo”, resumió sobre ese proceso de adaptación.

Dónde encontrar las dulces creaciones de Juliana Cárdenas

Actualmente el emprendimiento tiene presencia en redes sociales y en distintas ferias. Sin embargo, hay un sueño mucho mayor detrás de la joven de semblante tranquilo. Entre sus proyectos está la posibilidad de organizar talleres de decoración de galletas, más que nada destinada a los más pequeños, como también capacitaciones para personas que quieran aprender la técnica con una finalidad laboral.

Compartir lo que sabe no implica que Juliana haya tocado techo. Por el contrario, asegura que continúa perfeccionando su técnica y aprendiendo todo lo que más pueda. En ese escenario, hay una meta que completa su sueño, y es tener un espacio propio. Mientras se encuentra en ese camino, la joven continúa ofreciendo sus dulzuras en cada feria donde puede participar.

Para conocer más sobre las creaciones y las dulzuras del emprendimiento, se puede visitar la cuenta de Instagram @casita_d_jengibre o comunicarse al 2645270855.

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