Hay encuentros que parecen detener el tiempo. Eso ocurrió cuando Marcelo Orrego se reencontró con Silvia, su maestra de séptimo grado, y ambos compartieron un momento cargado de emoción, recuerdos y risas.
El gobernador Orrego volvió a encontrarse con su maestra de séptimo grado: un abrazo, risas y un recuerdo que emocionó a ambos
Marcelo Orrego se reencontró con Silvia, quien fue su maestra durante su infancia. El momento estuvo marcado por la emoción, los recuerdos y un abrazo que resumió décadas de historia.
El gobernador llegó al encuentro y la docente lo recibió con una sonrisa. “¿Cómo le va, señor gobernador? ¿O cómo le tengo que decir, ‘mi alumno’?”, le preguntó Silvia entre risas, en una escena que rápidamente dejó de lado los cargos y las formalidades.
La maestra recordó aquellos años y contó que cuando tuvo a Orrego como alumno estaba transitando su segundo año de trabajo docente. “Yo me acuerdo de usted porque era muy estudioso y respetuoso, alegre y travieso como todo niño, pero no con maldad”, recordó Silvia.
La conversación también permitió recuperar una etapa que quedó grabada en la memoria de ambos. Para Silvia, volver a encontrarse con aquel alumno que tuvo frente al aula y verlo ahora como gobernador de San Juan significó una emoción especial.
Orrego, por su parte, destacó el papel que tuvieron sus docentes y sus padres durante su formación. “Hay una combinación fantástica: la alianza entre maestros y padres. Eso hacía que nosotros diéramos lo mejor”, expresó el gobernador.
Y agregó una reflexión sobre la huella que dejan los docentes en la vida de sus alumnos: “Nosotros terminamos siendo un poquito de todos los docentes que tuvimos”.
Durante el encuentro también hubo palabras de reconocimiento al trabajo de los maestros y a la importancia de trabajar en equipo. Silvia destacó la responsabilidad que implica la tarea docente y expresó su alegría por saber que uno de sus antiguos alumnos tiene hoy la responsabilidad de gobernar San Juan.
“Qué lindo recuerdo y saber que tengo un alumno que tiene la responsabilidad de gobernar San Juan”, expresó la maestra.
El momento quedó retratado en imágenes en las que se observa el abrazo cálido entre Silvia y Orrego, acompañado por la emoción de ambos. Una escena sencilla, pero con un fuerte significado: décadas después, el gobernador volvió por un instante a ocupar el lugar de aquel alumno de séptimo grado frente a su maestra.