En un escenario donde la tecnología avanza a pasos agigantados y la generación de código está al alcance de un clic, la verdadera diferencia no radica en la capacidad técnica, sino en la empatía y la comprensión profunda de las necesidades humanas. En el marco del Ciclo Pilares —bajo el eje "Hackear la Minería"—, Camila Chaves Novoa, Senior Software Engineer en Telemedicina basada en Nueva York y graduada de posgrado en la Universidad de Harvard, expuso sobre cómo desarrollar herramientas digitales eficientes, accesibles y con valor real, combinando el desarrollo de software, la experiencia de usuario (UX) y la inteligencia artificial aplicada a la cotidianidad y a industrias estratégicas como la minería.
El secreto para crear un buen software en la era de la IA: "Conocé a tu usuario, porque tu usuario no sos vos", aconsejó Camila Chaves en Hackear la Minería
La especialista sanjuanina, graduada en Harvard, dio detalles de las claves a tener en cuenta.
La paradoja del código masivo y el verdadero diferencial
Actualmente, la creación de sistemas informáticos atraviesa una transformación sin precedentes impulsada por el acceso democratizado a soluciones avanzadas de Inteligencia Artificial. "Nunca fue tan fácil construir software. Hoy cualquier persona con una suscripción de cloud o de codecs que sale 20 dólares puede construir código. O sea, no sólo puede construir código sin saber programar, sino que, inclusive los que sabemos programar, podemos hacerlo millones de veces más rápido de lo que lo hacíamos antes", remarcó Chaves Novoa. La especialista graficó este fenómeno citando que en la incubadora Y-Combinator, "el 25% de sus empresas tienen el 95% de su código hecho con inteligencia artificial".
Frente a esta realidad, donde replicar desarrollos que antes llevaban meses ahora toma apenas unas horas, la ingeniera planteó un interrogante fundamental sobre cómo aportar un valor auténtico cuando la parte técnica deja de ser el único factor diferenciador. "No es lo mismo crear software, crear aplicaciones, crear sistemas, que crear algo que esté bien hecho", afirmó. Para marcar esa brecha de calidad, Chaves Novoa rescató la enseñanza central de su paso por la Universidad de Harvard junto al profesor David Platt: "Conoce a tu usuario porque tu usuario no sos vos. Y ese para mí es el mantra y la base de cómo crear buen software". Esta premisa implica entender que los sistemas se diseñan para personas con problemáticas, edades y niveles de formación técnica específicos. Por ejemplo, en la plataforma de telemedicina donde trabaja en Estados Unidos, las pantallas y los botones varían automáticamente según el año de nacimiento del paciente para evitar fricciones.
Entrevistas y prototipos: la fórmula antes de tocar una línea de código
El proceso metodológico para la creación de soluciones digitales consta de siete pasos, de los cuales la programación pura recién aparece en la sexta etapa. La clave del éxito radica en las fases previas, enfocadas en investigar, escuchar y validar constantemente con quienes utilizarán la herramienta. "Las entrevistas son, si no la parte más importante del desarrollo de código, la que te permite entrevistar al usuario una, dos, tres, las veces que sean necesarias hasta que vos seas plenamente consciente del problema que tiene", sostuvo. Además, enfatizó que en estas instancias hay que escuchar el 80% del tiempo porque "nadie quiere andar pensando o descifrando una aplicación o un sistema. Quiero que sea fácil, quiero que sea fácil registrarme, quiero entender fácil dónde tengo que hacer click para conseguir lo que quiero".
Esta filosofía de diseño iterativo ha sido aplicada por la disertante tanto en el ámbito de la salud como en desarrollos para la industria minera a través de Sgenetec —empresa familiar con más de 15 años en el sector—. Un caso emblemático es Portal Contratos, un sistema para digitalizar la relación con proveedores y contratistas mineros que se mantiene vigente gracias al diálogo continuo con los usuarios. "La clave de por qué este software se siguió utilizando y se utiliza en un montón de empresas mineras es por esta iteración. Nosotros constantemente buscamos esta entrevista con nuestro usuario", explicó, destacando también otros desarrollos como Regalá, un marketplace de gift cards corporativas adaptado puntualmente a los comercios y necesidades de comunidades locales como Barreal gracias a las observaciones recolectadas en territorio.
Seguridad de datos e Inteligencia Artificial integrada al flujo de trabajo
A la hora de construir productos digitales, la seguridad y la precisión en el manejo de datos sensibles representan un pilar innegociable, especialmente al trabajar con herramientas automatizadas. "La inteligencia artificial va a cometer errores, como también cometeríamos nosotros como humanos. Hay errores que no pasa nada si pasan... Y después hay errores que no tienen que pasar, como los errores relacionados con seguridad", advirtió Chaves Novoa, haciendo hincapié en que los aspectos críticos de ciberseguridad requieren un análisis riguroso y supervisión humana.
Por otro lado, la inteligencia artificial no solo sirve para acelerar la escritura de código, sino que puede integrarse directamente dentro de las soluciones para resolver cuellos de botella operativos en sectores de alta exigencia. Como ejemplo aplicado a la minería, la ingeniera detalló el funcionamiento de un sistema de preacreditación para el ingreso a faenas, donde en días de mantenimiento pueden concentrarse miles de trabajadores. En este flujo, un agente de Inteligencia Artificial analiza de forma previa la documentación subida por los colaboradores: "Tenemos un agente de inteligencia artificial que revisa cuando un colaborador sube alguna certificación o algún permiso y lo preanaliza. Y si detecta algún error, se lo pre-reprueba y le da una notificación... eso genera que agilice mucho estos pre-reprobados". Finalmente, concluyó que en un mercado saturado de oferta tecnológica, la atención en el usuario, la capacidad de respuesta y el soporte continuo son los verdaderos elementos que fidelizan a los clientes a lo largo del tiempo.