Lo que antes se consideraba descarte hoy es el motor de una nueva oportunidad. A través de una iniciativa que combina el compromiso ambiental con la inclusión social, el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) avanza en un modelo de trabajo que busca generar un impacto real, tanto dentro como fuera del sistema.
En el Servicio Penitenciario Provincial pusieron en marcha un proyecto que combina reciclaje e inclusión
El Servicio Penitenciario Provincial impulsa ‘Eco-Vida’, modelo de economía circular que ya capacitó a 26 internos como promotores ambientales.
En articulación con la empresa Alta Tecnología Alimentaria S.A. y la organización Bosque Urbano, el Servicio Penitenciario de San Juan se lleva adelante el proyecto Eco-Vida. Esta propuesta pone el foco en la reutilización de materiales plásticos y en la formación técnica de personas privadas de la libertad, promoviendo prácticas sustentables que abren puertas hacia el futuro laboral.
Economía circular en el Servicio Penitenciario Provincial
El proceso de Eco-Vida es un ejemplo concreto de gestión de residuos. El circuito se divide en etapas clave que garantizan la eficiencia del sistema:
- Recuperación: se captan materiales descartables provenientes del servicio de alimentación (vasos, bandejas y cubiertos de las más de 5.000 viandas que se consumen a dirio).
- Acondicionamiento: en un espacio especialmente preparado, se realiza la clasificación, limpieza y preparación del material.
- Transformación: los residuos son reciclados y convertidos en nuevos productos reutilizables, cerrando un ciclo de economía consciente.
Capacitación el Servicio Penitenciario Provincial
El verdadero valor de esta iniciativa trasciende el beneficio ecológico. El proyecto funciona como una escuela de oficios y valores. En cada etapa, los participantes acceden a espacios de aprendizaje sobre el cuidado del ambiente, trabajo en equipo y responsabilidad laboral.
Actualmente, 26 personas ya se han formado como promotores ambientales, sumándose también la participación activa del Programa de Jóvenes Adultos. Estas herramientas son fundamentales para brindar competencias reales de cara a la inserción social y laboral de los internos.
"Eco-Vida refleja cómo el trabajo conjunto entre el Estado, el sector privado y las organizaciones puede transformar realidades", destacan desde la coordinación del proyecto.