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Ciclo Pilares

Encuentro cara a cara, eliminar problemas de escritorio y apuntar a un desarrollo horizontal, así fue el inicio de Hackear la Minería

La segunda edición del Ciclo Pilares y Hackeando San Juan planteó distintos ejes a abordar con la minería como protagonista. Las palabras de las autoridades durante la apertura del evento.

18 de septiembre de 2026 - 09:59

El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de San Juan se colmó durante el evento Hackear la Minería, una iniciativa de la segunda edición del Ciclo Pilares, que busca conectar los desafíos productivos de la industria minera con soluciones tecnológicas desarrolladas por el ecosistema local y regional. Previo al inicio de los paneles, autoridades de la provincia y de DIARIO DE CUYO, organizador de la actividad, compartieron la importancia de este tipo de encuentros.

Los encargados de las palabras de apertura fueron Pablo Dellazoppa, gerente general de Diario de Cuyo y Diario Los Andes. Lo acompañaron los ministros de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández; y el titular de la cartera de Minería, Juan Pablo Perea. En sus alocuciones coincidieron en que la actividad minera puede convertirse en una plataforma para impulsar otras industrias y generar soluciones con alcance global.

El primero en hacer uso de la palabra fue Dellazoppa, quien destacó el objetivo de generar conversaciones cara a cara y poner en circulación ideas y puntos de vista diferentes. “Lo que queremos con Diario de Cuyo en estos encuentros es generar espacios de conversación que sean cara a cara, un espacio para encontrarnos y desarrollar o encontrar otras ideas u otros puntos de vista”, señaló.

Pablo Dellazoppa, gerente general de Diario de Cuyo y Diario Los Andes

Remarcó que la agenda minera ocupa un lugar central en San Juan y que, por ese motivo, resulta inevitable generar conversaciones alrededor de la actividad. En ese marco, explicó que el Hackathon representa un punto de partida para vincular el conocimiento tecnológico con las necesidades de la minería. A partir de allí, serán las cámaras y los actores vinculados a la actividad quienes podrán detectar talentos, potencialidades y oportunidades.

La apuesta es que el diálogo entre minería, tecnología, innovación y producción permita que las ideas no queden en una conversación, sino que puedan transformarse en soluciones aplicables. “Lo que pretendemos con el diario es estar lo más cerca posible de la comunidad, de esta manera, cara a cara, es parte de nuestro trabajo”, afirmó.

Por su parte, el ministro Fernández señaló que el desafío actual es pasar del agregado de valor únicamente dentro de la cadena minera a observar sus posibilidades para el conjunto de la economía. “La minería tiene un agregado de valor vertical. El desafío que nos hemos propuesto es de qué manera ese agregado de valor se puede mirar de manera horizontal, de qué manera la minería se puede transformar en una llave que abra oportunidades dentro y fuera del sector”, explicó.

Gustavo Fernández, ministro de Producción, Trabajo e Innovación

En esa línea, mencionó desde la infraestructura compartida hasta la exposición internacional que genera la actividad. Para Fernández, la presencia de San Juan en las principales mesas de decisión del mundo económico y financiero no solo puede contribuir a captar inversiones mineras, sino también a visibilizar otras actividades vinculadas con la industria y el turismo.

El funcionario puso especial atención en la economía del conocimiento. Según planteó, la escala de la minería permite desarrollar soluciones que pueden comenzar como una respuesta para el mercado local y posteriormente convertirse en productos o servicios aplicables a otras industrias y mercados. “Tenemos una oportunidad en San Juan de la mano de la minería, buscando llegar a otros lugares del mundo y a otras industrias”, afirmó.

En ese camino, Fernández planteó que el desarrollo de proveedores debe ser entendido con una perspectiva más amplia. “El desarrollo local y de proveedores no hay que entenderlo como desarrollo de proveedores locales, sino globales”, señaló.

Para alcanzar ese objetivo identificó tres condiciones: vocación de asociarse y compartir experiencias, formación y capacidad para competir.

“Tenemos que acostumbrarnos a competir con los mejores”, sostuvo, al remarcar que la economía del conocimiento puede encontrar en la minería una plataforma para desarrollar capacidades que después tengan aplicación en otros sectores.

El ministro de Minería fue el último orador durante las palabras de apertura. En su alocución, tomó como punto de partida el concepto de “hackear” como una invitación a detectar fallas, encontrar alternativas y mirar los problemas desde otra perspectiva. Para el ministro esa idea también representa una forma de entender la gestión.

Juan Pablo Perea, ministro de Minería

“Me planteaba la palabra hackear en el buen sentido, y es encontrar la falla en el sistema para que no se convierta en un problema”, explicó. En ese proceso, sostuvo, el diagnóstico realizado antes del inicio de la gestión permitió detectar que muchas veces los obstáculos de la minería no estaban en los lugares donde debían estar.

“Muchas veces la minería no tenía problemas donde los debía tener, sino en otro lado, en los escritorios. La minería no lo debe tener jamás en un escritorio, deben ocurrir en el terreno”, afirmó.

Perea planteó que modificar esa lógica permitió avanzar sobre distintas dificultades y generar mayor confianza en el sector. “Hackeando el sistema encontramos soluciones, no solo se evitan problemas”, sostuvo el funcionario, quien remarcó además que la tecnología y la innovación son protagonistas de la actividad minera en los yacimientos de esta década.

Así, “Hackear la Minería” abrió una agenda que propone mirar a la actividad no solo por lo que ocurre dentro de los yacimientos, sino también por las oportunidades que puede generar alrededor: desde nuevas tecnologías y proveedores hasta conocimiento, innovación y soluciones capaces de trascender las fronteras de San Juan.

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