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Hito sanjuanino: crearon el primer alfajor con harina de cáñamo del país y se agotó en días

Anika Tropea comenzó con la receta en diciembre del año pasado y logró un primer lote más que exitoso. Con el objetivo de potenciar la industria del cáñamo, utiliza productos regionales para crear una dulzura sin precedentes.

Por Celeste Roco Navea 30 de junio de 2026 - 12:58

La industria alimentaria de San Juan está siendo más que revolucionaria tras el lanzamiento del primer alfajor elaborado con harina de cáñamo registrado y comercializado en el país. La idea, desarrollo y creación surgió de la licenciada en alimentos Anika Tropea, quien tiene con una vasta experiencia en la materia, ya que cuenta con una diplomatura en cannabis medicinal, formó parte de la CONAL (Comisión Nacional de Alimentos) y es activista y usuaria cannabicultora.

La iniciativa comenzó a tomar forma a partir de un cambio normativo clave. En noviembre de 2023, la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) aprobó la incorporación de la harina y el aceite de cáñamo al Código Alimentario Argentino, abriendo la puerta al desarrollo de productos alimenticios derivados de esta planta. “Hasta ese momento se hablaba del cannabis principalmente desde el uso farmacéutico. La incorporación de estos ingredientes permitió que la industria alimentaria comenzara a trabajar con el cáñamo”, explicó Tropea.

De esta manera la profesional vio en la semilla de cáñamo una oportunidad, debido a su perfil proteico y la presencia de aminoácidos esenciales. Sin embargo, aun existen barreras y prejuicios hacia los productos derivados de cáñamo, en parte por falta de conocimiento. Pese a ello, la profesional no desistió de la idea que le rondaba por la cabeza: crear un alfajor que combine las bondades del cáñamo con productos de la región.

“Siempre lo consideré un superalimento y quería consumirlo. Cuando supe que ya se estaba produciendo semilla de cáñamo en Argentina entendí que también había que generar demanda para que el cultivo siguiera creciendo”, relató.

Alfajor de cáñamo, un producto federal con sello sanjuanino

Enterada que en Córdoba elaboraban harina de cáñamo, armó toda una planificación y contactó a las responsables de Entre Montañas, fábrica local donde elaboran alfajores de perfil artesanal. El objetivo era claro: crear un producto íntegramente argentino y con identidad local.

“Al principio hubo un freno. Les expliqué el proyecto, mostré las distintas posibilidades y pudimos comenzar a desarrollarlo”, destaca la profesional.

Inicialmente evaluaron una versión con membrillo, la cual quedó en suspenso por el momento, optando por dos variedades. Carolla, una delicia que combina dulce de leche y chocolate, en referencia a la localidad cordobesa donde se elabora la harina; y Mayo, un alfajor con relleno de pistacho, cuyo nombre fue elegido en homenaje a uno de los departamentos productores del fruto seco en San Juan. El nombre de la marca es Cañamor, mismo nombre con el que se lo puede encontrar en redes sociales (@canamoralfajores)

La harina de cáñamo se incorpora en una proporción cercana al 25% dentro de la galleta. El principal desafío fue encontrar una fórmula equilibrada que permitiera prescindir de conservantes y aditivos sin comprometer la calidad del producto. El objetivo de Tropea era crear un alimento que fuera saludable, sabroso, auténtico y con identidad local.

“Fue un trabajo de muchos ensayos, análisis de laboratorio y consultas técnicas. Queríamos un producto artesanal, seguro e inocuo”, explicó.

El desarrollo comenzó en diciembre pasado y demandó meses de investigación, controles y validaciones técnicas. Una vez completado el proceso, los alfajores fueron registrados a través del Sistema Federal de Control de Alimentos. Según indicó Tropea, el alfajor de dulce de leche se convirtió en el primero de este tipo registrado en Argentina, mientras que la versión de pistacho representa una innovación sin antecedentes a nivel mundial.

Eliminando tabús: Cannabis vs Cáñamo, misma planta con distintos fines y efectos

Uno de los principales desafíos a los que se enfrentó Anika fue derribar prejuicios asociados al cannabis. La desarrolladora aclaró que la harina utilizada proviene exclusivamente de la semilla de cáñamo, por lo que si bien está vinculada a la marihuana, para mencionarla de manera coloquial, no contiene componentes psicoactivos ni produce ningún efecto adverso.

“Todavía hay personas que creen que tiene algún tipo de efecto. En realidad, se trata de un ingrediente alimenticio autorizado y con excelentes propiedades nutricionales”, señaló.

Y continuó: “Entiendo que hay gente que sigue pensando que es un producto con activos, pero en realidad solo tiene una gran cantidad de proteínas. Tiene un valor nutricional que es potencialmente saludable”.

Un éxito que superó las expectativas

Tras comenzar con la prueba de recetas, este mes salieron los primeros lotes al público. Con pocos puntos de ventas físicos y difusión en redes, la reacción del público supero las expectativas de Anika.

Licenciada Anika Tropea en un Congreso de Ingeniería donde se debatió sobre el cáñamo alimentario

“Actualmente estamos sin stock porque fue realmente un éxito. A partir de la próxima producción vamos a duplicar la cantidad para poder responder a la demanda”, aseguró. Incluso se están llevando a cabo las negociaciones para sumar más puntos de ventas, en distintas cafeterías como herboristerías de la provincia; además de continuar con la venta online.

Mientras tanto, Tropea ya trabaja en una nueva versión vegana y se analiza otra opción con membrillo como. La idea, sostiene, es continuar apostando por materias primas locales e impulsar una industria que recién comienza a desarrollarse en el país. “Es la primera vez que desarrollo un producto propio. Mi intención es potenciar tanto la industria alimentaria como la del cáñamo y demostrar que en Argentina se puede innovar”, concluyó.

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