Caleras San Juan confirmó un cambio de peso en su estructura empresaria: Carmeuse adquirió el 80% de las acciones y pasó a controlar una de las principales productoras de cal de la provincia. La operación implica la salida del paquete mayoritario que estaba en manos del empresario Daniel Van Lierde, mientras que el sanjuanino Raúl Cabanay conservará el 20% restante.
Industria sanjuanina: Carmeuse compró la participación mayoritaria de Caleras San Juan
El gigante internacional pasó a controlar la compañía sanjuanina. Raúl Cabanay conservará el 20% y continuará vinculado a la empresa.
La operación termina de confirmar una negociación que había comenzado a trascender a principios de septiembre, cuando se conoció que grupos internacionales habían presentado ofertas para ingresar a la compañía. En aquel momento, Van Lierde poseía el 80% de Caleras San Juan, mientras que Cabanay había decidido mantener su participación minoritaria.
La propia empresa oficializó ahora la modificación de su paquete accionario y confirmó a Carmeuse como su nuevo accionista principal, al que definió como uno de los líderes mundiales en el mercado de la cal y sus productos derivados.
Qué cambiará en Caleras San Juan
Uno de los principales mensajes transmitidos por la empresa fue que el cambio de control no modificará el funcionamiento cotidiano de la compañía. Las operaciones productivas, comerciales y de servicios continuarán normalmente, al igual que los compromisos asumidos con clientes y proveedores.
Tampoco se prevén modificaciones en el equipo profesional. Desde CSJ indicaron que la estructura continuará desarrollando los planes y proyectos que tenía en marcha antes de la operación, mientras comienza el proceso de integración y generación de sinergias con el nuevo accionista internacional.
La continuidad cobra especial relevancia por el momento productivo que atraviesa la empresa. Caleras San Juan acaba de completar un Plan Maestro iniciado en 2016, que incluyó la instalación de cuatro hornos Maerz de alta eficiencia y la puesta en funcionamiento de infraestructura energética propia.
Actualmente, su planta industrial está ubicada en Cienaguita, departamento Sarmiento, y cuenta con cuatro hornos PFR Maerz de 300 toneladas diarias cada uno, además de otros dos hornos verticales. La compañía informa también más de 300 empleos directos y reservas minerales suficientes para sostener más de un siglo de producción a máxima capacidad proyectada.
Carmeuse ya había puesto un pie en San Juan
La compra tiene además un antecedente inmediato que permite dimensionar la estrategia del grupo. Carmeuse ya había ingresado al negocio calero sanjuanino en 2025, cuando adquirió el 97,1% de la compañía chilena Cementos Bío Bío (CBB), operación que incluyó activos industriales en Argentina.
A partir de aquella adquisición, el grupo pasó a tener presencia en Jáchal, donde CBB operaba instalaciones destinadas a la producción de cal. Ahora, con el control del 80% de Caleras San Juan, la multinacional profundiza considerablemente su posición dentro de una provincia que proyecta un fuerte incremento de la demanda de este insumo por el desarrollo de grandes proyectos de cobre.
La cal tiene un papel fundamental en procesos mineros e industriales y San Juan es uno de los principales polos productores del país. Buena parte de la producción provincial tiene además como destino Chile, un mercado estratégico por la dimensión de su industria cuprífera y por la proximidad con los grandes yacimientos ubicados del otro lado de la Cordillera.
Una empresa con más de 70 años de historia
Caleras San Juan fue fundada en 1952 y atravesó sucesivas etapas de expansión hasta convertirse en uno de los principales actores del sector. Desde 2016 aceleró particularmente su modernización mediante la incorporación de tecnología internacional y la instalación progresiva de los cuatro hornos Maerz.
El último de esos hornos entró en funcionamiento durante 2026, completando una década de inversiones. La empresa también inauguró en diciembre de 2025 una planta fotovoltaica con 3.328 paneles y 2,3 MW de capacidad, en línea con una estrategia destinada a reducir el impacto energético de su producción.
Desde Caleras San Juan consideran que el ingreso de Carmeuse abre una oportunidad para incorporar conocimientos, escala internacional y nuevas capacidades comerciales. En el comunicado con el que oficializaron la operación también vincularon la llegada del nuevo accionista con el interés que despertó la minería argentina y las expectativas de nuevas inversiones.
El movimiento modifica así el mapa empresarial de una actividad estratégica para San Juan. Carmeuse controlará desde ahora el 80% de Caleras San Juan, mientras que el 20% permanecerá en manos de Cabanay, en momentos en que la provincia se prepara para una eventual expansión de la demanda de cal vinculada fundamentalmente al desarrollo de la minería del cobre.