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HISTORIA

José Molina y la última gran hazaña: tras 15 años, se despide de la parrilla del Festival Provincial del Chivo

Oriundo de La Majadita, durante años fue el encargado de comandar el desafío de asar más de 100 chivos en un día. Hoy comparte la última aventura en el marco de su retiro.

Por Celeste Roco Navea 18 de julio de 2026 - 13:44

Con una de sus manos apoyada en la cintura y la otra en la baranda que hace de perímetro al sector de parrillas, José Molina custodia con atención cada movimiento que se ejecuta. Si bien no es su primer Festival Provincial del Chivo, este año tiene un condimento especial: es el último que vivirá al lado del fuego.

Nacido y criado en La Majadita, Valle Fértil, comenta a DIARIO DE CUYO que se sumó al equipo de asadores hace unos 15 años, durante las primeras ediciones de la fiesta. "Soy el más viejo de todos. De edad y en esta tarea también", destaca entre risas mientras a su lado se vuelcan sobre la parrilla una nueva tanda de chivos para asar.

José Molina en el Festival Provincial del Chivo.

Con 69 años, su edad no es un impedimento para trabajar codo a codo con el resto de los muchachos que con una coordinación que parece ensayada van dando vuelta los animales, mueven las brasas y reviven el fuego. Un año más José fue uno de los primeros en llegar al Predio Social, Cultural y Deportivo "Oscar Luis", a eso de las 4 de la madrugada, para comenzar con las tareas que demanda el cocinar poco más de cien chivos.

"Es todo un proceso que hacemos con paciencia, de a poco, manteniendo las brasas para no quemarlos", acota, destacando que ese es el secreto del éxito de cada edición: tomarse el tiempo para que todo salga a la perfección.

José Molina en el Festival Provincial del Chivo.

Danzando entre las brasas, confiesa: "Es el último año que voy a hacer los chivos. Me retiro porque ya estoy viejo, tengo 69 años". Al esbozar aquellas palabras su mirada se humedece y trata de esquivar la emoción que le representa dejar la titánica tarea que encaro con responsabilidad durante más de una década. Sin embargo sabe que la parrilla quedará en buenas manos.

"Alguien va a quedar a cargo, muchachos no faltan. Ahora veo en la juventud mucha unión y cómo se ayudan los unos con los otros y eso me da felicidad para irme tranquilo", finaliza, confesando que espera en los próximos años que su tarea, dedicación y compromiso sean recordados por las nuevas generaciones que lo sucederán en una tradición que forma parte de la identidad de Valle Fértil y su gente.

Fotos: Daniel Arias - Diario de Cuyo.

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