Mientras miles de sanjuaninos buscan refugiarse del intenso frío que afecta a la provincia, Víctor Revilla sigue caminando. Con una mochila, una carpa y una determinación inquebrantable, el aventurero venezolano de 45 años atraviesa la provincia como parte de un desafío que comenzó hace casi seis meses: unir Ushuaia con Alaska a pie.
La dura experiencia de un aventurero en San Juan con el agua congelada y temperaturas bajo cero
Víctor Revilla, un exmarine de Estados Unidos de 45 años, recorre a pie el continente americano. En su paso por San Juan soportó temperaturas bajo cero, agua congelada y recibió la ayuda de un trabajador de Vialidad antes de continuar su travesía por la Ruta 40.
Revilla, exmarine de los Estados Unidos y residente en Nueva York, inició su expedición en el extremo sur del continente y ya lleva 170 días de recorrido. Su plan es avanzar por la Ruta Nacional 40, cruzar a La Rioja y luego continuar hacia el norte argentino para atravesar varias provincias antes de ingresar a Bolivia. Desde allí seguirá rumbo a Centroamérica y Norteamérica hasta alcanzar Alaska.
Sin embargo, su paso por San Juan coincidió con la intensa ola polar que afecta gran parte del país y que también dejó temperaturas bajo cero y nevadas en distintos sectores de la provincia.
A través de un video publicado en su cuenta de Instagram, el viajero mostró las difíciles condiciones que debió afrontar tras pasar la noche en una carpa, a unos 75 kilómetros de San José de Jáchal.
Al abrir la carpa, mostró que incluso en su interior había cristales de hielo formados por las bajas temperaturas. Además, contó que las dos botellas de agua que había dejado afuera amanecieron completamente congeladas.
En medio de las bajas temperaturas, también destacó un gesto solidario que le permitió afrontar el comienzo del día. Según contó, se detuvo en una dependencia de Vialidad y un trabajador identificado como Gustavo le ofreció agua caliente y café.
En la página donde recibe donaciones para financiar la travesía, Revilla explica que el viaje es mucho más que un reto físico. "Camino desde Argentina hasta Alaska para honrar una visión que me ha llamado durante años: un viaje de exploración, resistencia y narración de historias a través de todo un hemisferio", señala.
Además, asegura que busca conocer personas de distintos lugares, experimentar el mundo a su propio ritmo y documentar el recorrido "de manera cruda, sin filtros y real". Entre las razones que lo impulsan también menciona el deseo de inspirar a quienes se sienten estancados a dar el primer paso para perseguir sus sueños.
Con el frío sanjuanino como uno de los desafíos más duros desde que inició la aventura, Víctor Revilla volvió a cargar su mochila, desmontó la carpa y siguió caminando. Todavía le restan miles de kilómetros por delante antes de llegar a su destino final: Alaska.