Las llamas nuevamente ardieron otro 24 de junio, y así una vez más Capital fue anfitriona de la tradicional Fogata de San Juan Bautista, en el día del Santo, una celebración cargada de simbolismo, creencias populares y tradición. Con la esperanza de alejar aquello que aqueja y atraer la bonanza, decenas de sanjuaninos se hicieron presentes en el descampado ubicado frente al CIC del Barrio Manantiales.
La Fogata de San Juan Bautista ardió en Capital ante una gran convocatoria, con sopaipillas y mate cocido
Un año más la tradicional Fogata de San Juan Bautista se realizó en Capital. Pese a las bajas temperaturas, los sanjuaninos acompañaron con sus intenciones.
Tras la celebración de la misa en la Catedral, en caravana se trasladó la imagen de San Juan Bautista hasta el predio ubicado en Trinidad, donde tal como estaba previsto se realizó la vigilia musical a cargo del Ministerio de la Música. Allí ya esperaban vecinos de la zona y sanjuaninos que fueron llegando con abrigo, algunos con el mate y otros con sus intenciones escritas.
Sobre las 20 horas comenzaron a llegar familias completas que se fueron colocando alrededor del vallado que se dispuso por seguridad, para evitar incidentes ante la inminente presencia de fuego. Algunos llegaron desde sus hogares con papeles escritos, donde con mucha fe descargaron cada una de sus intenciones, desde pidiendo aquello que deseaban dejar en el pasado, pasando por solicitudes al Santo.
Por su parte, desde el municipio se colocó un espacio para aquellas personas que querían participar del ritual. Conforme señalaron, se destinó una resma completa de papel que se agotó en minutos.
La particularidad de la edición actual es que se instaló un gran escenario en el terreno que por segundo año fue el hogar de la gran fogata, donde no solo hubo música en vivo, sino que fue el lugar en el que se depositó la imagen del Santo una vez que llegó desde la Catedral. Acompañaron en la celebración el Padre Andrés Riveros y Monseñor Jorge Lozano.
“Es un lugar donde podemos hacerlo sin afectar el ambiente y viviéndolo en comunidad. Es inmensa la cantidad de gente que nos está acompañando con la devoción, a pesar del fresco, viviendo nuevamente esta tradición”, señaló en su arribo al lugar de la fogata la intendente de Capital, Susana Laciar.
Para Fernanda Fredes, secretaria de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de San Juan, el poder concretar esta tradición es motivo de alegría y emoción. Al respecto comentó: “La gente lo espera. Es emocionante lo que se vive con este marco de público, mucha más que el año pasado. Acá estamos más cómodos, más cuidados”.
El fuego comenzó a arder sobre minutos antes de las 22 horas. Del encendido participaron Susana Laciar, el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, y funcionarios municipales. Las llamas reflejaron la esperanza y fe de todos los presentes que no demoraron en tomar fotos, abrazarse y cantar acompañando a los músicos que no dejaron de entonar canciones del patrono de la provincia.
Matecocido y semitas, el “mimo” para quienes soportaron el frío para vivir una nueva fogata de San Juan Bautista
Con las llamas en su máximo esplendor, se habilitó un sector para la entrega de mate cocido con cedrón caliente, sopapillas y algunas semitas para todos los presentes. Carol Orozco, directora de Desarrollo Humano e Inclusión de la municipalidad detalló que en esta oportunidad se destinaron 20 kilos de harina para la elaboración tanto de sopaipillas como de semitas.
“Es un pequeño mimo. La verdad que la cantidad de gente es impresionante, nos ha sorprendido gratamente la convocatoria que ha tenido. Es volver a las raíces de los sanjuaninos”, destacó con emoción.
De esta manera los sanjuaninos volvieron a ser protagonistas de una tradición que hace a la identidad de la provincia y que antaño se celebraba en cada barrio, en cada rincón de San Juan. Si bien con el paso de los años se fue perdiendo, una apuesta del municipio fue volver a recuperar esta celebración de tinte religioso que cada año convoca a más personas.