Los padres autoconvocados de alumnos de los colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) se preparan para dar un paso más en su reclamo ante la continuidad de los paros que afectan el dictado de clases, y que se ha profundizado este año. Tras volver a tomar contacto con abogados y reunir los fondos necesarios para afrontar el trámite, las familias avanzan en la recopilación de documentación mientras el estudio jurídico que las representa analiza las vías para judicializar la situación.
Padres autoconvocados de alumnos preuniversitarios se preparan para una batalla judicial ante los paros en la UNSJ
Las familias reunieron en 24 horas los fondos para avanzar con una estrategia legal y un estudio jurídico analiza qué presentación realizar para evitar la continuidad de los paros en la UNSJ. El reclamo apunta a garantizar el derecho a la educación y cuestionan la falta de un plan de contingencia.
Verónica Figueroa, integrante del grupo de padres autoconvocados, explicó a DIARIO DE CUYO que las conversaciones para iniciar acciones legales habían comenzado tiempo atrás, aunque el proceso se había frenado en junio, cuando hubo un principio de acuerdo entre el Gobierno nacional y las universidades públicas de todo el país. “Ahí dijimos que no tenía sentido avanzar con presentaciones legales. Luego de las vacaciones volvieron los paros y esto afecta directamente a los chicos”, apuntó.
Según indicó, los padres sostienen que el acceso a las clases debe ser garantizado como un derecho esencial para los estudiantes y considera que la situación de los colegios preuniversitarios tiene particularidades por tratarse de alumnos de nivel medio, muchos de ellos menores de edad; a diferencia de la situación que pueden estar atravesando los alumnos de las facultades. En ese sentido, sostienen que se han perdido más de 30 días de clases por las medidas de fuerza que llevan a cabo tanto docentes como personal no docente en el marco del plan de lucha de las universidades contra el Gobierno nacional.
El reclamo de los padres no es nuevo, sino que se enmarca en un pedido que vienen realizando desde abril – mayo, cuando se intensificaron las jornadas de paro, alcanzando semanas completas en algunos casos.
Uno de los pasos necesarios para avanzar en la batalla judicial fue reunir el dinero que se necesita para cubrir los costos del trámite judicial. Según relató Figueroa, el monto estimado reunido hasta el momento ronda los 3 millones de pesos.
El dinero fue aportado por los mismos padres que se unieron ante el reclamo por los paros, que son unos 600 de los tres colegios preuniversitarios de San Juan. En unas 24 horas lograron reunir el dinero gracias al aporte de unos 250 padres, que realizaron contribuciones que rondaron desde los $10.000 hasta los $30.000.
“Fue un aporte significativo. No recibimos ayuda de otra arista que no sean los padres y las familias que son parte de la comunidad educativa”, sostuvo.
El dinero fue recibido directamente por el grupo de abogados que asumió la representación legal, por lo que, según aclaró, las familias no tienen injerencia sobre la administración de esos fondos.
Ahora, el siguiente paso es reunir y ordenar la documentación que podría respaldar una futura presentación judicial. Allí se incluyen los distintos cronogramas de paros y los registros de las medidas de fuerza que fueron afectando el calendario escolar.
Amparo o acción contencioso-administrativa, entre las opciones que se evalúan desde el aspecto judicial
Hasta el momento se están analizando cuáles son las presentaciones judiciales viables en el marco del reclamo de los padres. Entre ellas destacan la presentación de un amparo o el inicio de una acción contencioso-administrativa. “Había dos acciones posibles”, explicó Figueroa, quien agregó que el momento para avanzar dependerá de la estrategia que finalmente determinen los abogados y de la evolución de las medidas de fuerza.
La representación legal de las familias fue asumida por el estudio integrado por los abogados Mariano Domínguez y su socio, Saavedra. Debido a que los colegios preuniversitarios dependen orgánicamente de la UNSJ, una institución autónoma, la eventual presentación debería tramitar exclusivamente en el Juzgado Federal.
En ese marco, los letrados descartaron la intervención de la Defensoría del Pueblo de la provincia por una cuestión de competencia. Respecto de la Defensoría del Pueblo de la Nación, la intervención judicial se encuentra limitada operativamente debido a que actualmente no cuenta con un titular designado con la legitimación correspondiente para impulsar una acción de este tipo.
De esta manera, la posibilidad de accionar judicialmente quedaría en manos de los propios padres, que tendrían la legitimación para impulsar directamente el reclamo.
“No vemos una salida posible”, del cansancio a la molestia, la postura de los padres autoconvocados
Detrás de la decisión de preparar una acción judicial hay, según las familias, meses de intentos por encontrar respuestas a través del diálogo. Figueroa describió el proceso como “doloroso, triste y desalentador” y aseguró que durante el año buscaron distintos canales para plantear la preocupación por la pérdida de clases.
Pese a los distintos intentos por acercarse a las autoridades universitarias y encontrar una solución de manera conjunta, Figueroa aseguró que no recibieron respuestas desde el otro lado a los requerimientos de los padres. También cuestionó el resultado de un encuentro con representantes gremiales. “La primera y una vez que nos citaron los gremios, en lugar de buscar la solución planteaban que nos apoyáramos en las medidas de huelga”, sostuvo.
Uno de los principales cuestionamientos de los padres está vinculado con la falta de información sobre cómo se recuperarán los contenidos afectados por los paros.
“Hoy no vemos una salida posible, no tenemos un plan de contingencia, no tenemos un plan anual del contenido de cada asignatura. Hablan de contenidos, pero no nos informan nada”, cuestionó Figueroa.
Con la documentación reunida, los fondos aportados por las familias y la estrategia jurídica todavía en estudio, los padres autoconvocados se preparan ahora para una nueva etapa de su reclamo.