El fuerte viento Zonda que azotó a la provincia el pasado 6 de mayo dejó una gran cantidad de daños a su paso. Para muchos ya es un dolor de cabeza superado, pero para la comunidad educativa de la Escuela Rabindranath Tagore, en el departamento de Pocito, se ha transformado en un peligro cotidiano que parece no tener fin.
Peligro en Pocito: tras el último viento Zonda una escuela sigue cercada de ramas gigantes y sin asistencia
Es la Escuela Rabrindanath Tagore, de Pocito, que vive una situación que preocupa a la comunidad educativa.
Frente al edificio escolar hay imponentes ejemplares de eucaliptus y aguaribay. La ferocidad del viento de aquella jornada provocó la caída de grandes ramas de estos árboles. Algunas de ellas terminaron sobre el costado de la calzada, pero otras invadieron por completo la vereda, bloqueando el paso de manera total. A casi diez días del ventarrón, la situación sigue exactamente igual.
Según informaron fuentes cercanas a la institución, las autoridades escolares se movilizaron de inmediato y presentaron los reclamos pertinentes tanto ante el municipio de Pocito como ante el Ministerio de Educación. Pero, hasta el momento, no recibieron ninguna respuesta. Nadie se ha hecho cargo de limpiar la zona ni de garantizar la seguridad de los chicos.
Comunidad educativa en riesgo en Pocito
La falta de respuesta obliga hoy a una postal preocupante: cientos de alumnos de los turnos mañana y tarde se ven forzados a bajar a la calle y caminar por el asfalto debido a que la vereda está completamente obstaculizada por las ramas.
El riesgo se multiplica en los horarios de entrada y salida. En esos momentos, la zona se convierte en un verdadero caos vehicular por la gran cantidad de padres que llegan en sus autos, motos o biclicleta para dejar o retirar a los estudiantes. Entre la congestión habitual y los chicos caminando entre los vehículos por falta de vereda, la comunidad teme que ocurra una tragedia en cualquier momento.
"Es una vergüenza que tengamos que esperar a que atropellen a un chico para que vengan a levantar unas ramas", expresó con indignación una madre a este medio.
La comunidad educativa de la Escuela Tagore pide una solución urgente. Las ramas siguen allí y el peligro es diario.