En el marco de las festividades por el Día de los Abuelos, el municipio de Pocito palpita lo que será una gran jornada festiva y comunitaria. Se trata de la tercera edición del tradicional evento denominado "Encuentro con mi Persona Favorita", un espacio pensado para homenajear, agasajar y compartir junto a las personas mayores de todo el departamento.
Pocito celebra el Día de los Abuelos con la tercera edición del "Encuentro con mi Persona Favorita"
Bajo la temática "Máquina del Tiempo, épocas del recuerdo", el municipio de Pocito invita a las familias a los festejos en el Estadio Marcelo García.
Para esta ocasión, la propuesta estará centrada en la temática "Máquina del Tiempo, épocas del recuerdo", un viaje nostálgico que promete revivir los mejores momentos, ritmos y vivencias de épocas doradas.
Un sábado a puro entretenimiento en Pocito
La cita principal tendrá lugar este sábado 25 de julio, a partir de las 16, en las instalaciones del emblemático Estadio Marcelo García.
Entre las principales atracciones preparadas para la jornada se destacan:
- Shows artísticos en vivo: espectáculos musicales y presentaciones pensadas especialmente para el deleite y la diversión de los homenajeados.
- Espacio de integración: una oportunidad para compartir en familia y poner en valor el rol fundamental de los abuelos en el entramado social pocitano.
- Recomendaciones: desde la organización invitan a todos los vecinos a sumarse a esta fiesta popular llevando su propio mate y muchas ganas de disfrutar de un momento único lleno de música, recuerdos y alegría compartida.
Por qué se celebra el Día de los Abuelos cada 26 de julio
La fecha del Día de los Abuelos surge de la tradición católica que recuerda a San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús y padres de la Virgen María, a quienes se conoce como los “patronos de los abuelos”. Ambos representan valores como la caridad, la solidaridad, la bondad y la esperanza.
San Joaquín era un hombre justo y piadoso que pertenecía a la tribu de Judá y descendía de la línea de David. Santa Ana, por su parte, era una mujer virtuosa y estéril, lo que les causaba gran tristeza, ya que no podían tener hijos. Ambos esposos vivieron con fe y esperanza, rezando fervientemente para que Dios les concediera un hijo.
En respuesta a sus oraciones, un ángel se les apareció, anunciando que serían bendecidos con una hija que sería la madre del Salvador del mundo. Poco después, Santa Ana concibió a María, quien sería la madre de Jesús.