Lo que comenzó como un llamado de emergencia terminó convirtiéndose en una historia cargada de emoción, solidaridad y vida. Tres policías de Chimbas dejaron por un momento las tareas habituales de prevención y seguridad para convertirse en protagonistas de uno de los momentos más importantes para una familia: el nacimiento de una bebé.
Policías de Chimbas ayudaron a nacer a una bebé en una casa y protagonizaron una conmovedora escena de vida
Tres efectivos de la Subcomisaría Cipolletti asistieron a una joven madre que estaba en pleno trabajo de parto en su vivienda.
El hecho ocurrió durante la mañana del pasado jueves, cuando efectivos de la Subcomisaría Cipolletti recibieron un aviso a través del sistema de emergencias 911 sobre una mujer que se encontraba en trabajo de parto en el barrio San Cayetano, en Chimbas.
El sargento Pablo Daniel Luján y los agentes Emanuel Sarmiento y Ariel Leiva advirtieron que estaban muy cerca del lugar y se dirigieron de inmediato a la vivienda. Al llegar encontraron a familiares pidiendo ayuda desesperadamente y a Yésica Antonela Rodríguez, de 25 años, atravesando un trabajo de parto avanzado.
Según relataron los uniformados, la joven ya había perdido líquido amniótico, sufría contracciones cada minuto y manifestaba sentir la necesidad de pujar, una señal de que el nacimiento era inminente.
Con serenidad y rapidez, los efectivos improvisaron un espacio seguro dentro del comedor de la vivienda. Mientras el agente Sarmiento acomodaba a la futura mamá sobre un sillón, solicitaron elementos de higiene y comenzaron a seguir las indicaciones que recibían telefónicamente desde el servicio de emergencias médicas.
Los minutos siguientes estuvieron cargados de tensión, pero también de esperanza. Finalmente, la pequeña llegó al mundo rodeada de la asistencia de los policías y de sus seres queridos.
Tras el nacimiento, los efectivos continuaron con las maniobras de cuidado. Colocaron a la bebé sobre el pecho de su madre para favorecer el contacto inmediato, retiraron con delicadeza el cordón umbilical que rodeaba el cuello de la recién nacida y la ayudaron a mantenerse abrigada para conservar su temperatura corporal.
Poco después arribó al lugar una ambulancia del servicio 107, encabezada por la médica Sabrina Ortega, quien constató que tanto la bebé como su mamá se encontraban en buen estado de salud. Ambas fueron trasladadas al sector de Maternidad del Hospital Rawson para continuar con los controles correspondientes.
Horas más tarde, familiares confirmaron que la joven madre y su hija permanecían internadas en observación y evolucionaban favorablemente.
La intervención de los policías quedó marcada como mucho más que un procedimiento de emergencia. En medio de una situación límite, su rápida reacción, compromiso y sensibilidad permitieron que una nueva vida llegara al mundo de manera segura, regalando una escena que difícilmente olvidarán quienes estuvieron presentes aquella mañana en Chimbas.