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Innovación

Profesionales de la UNSJ crearon simuladores en impresión 3D para acompañar la formación de enfermeros en todo el país

Integrantes de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la UNSJ desarrollaron un brazo y una cabeza para prácticas de Enfermería mediante impresión 3D.

Por Celeste Roco Navea 8 de julio de 2026 - 07:01

Lo que comenzó como una respuesta a una necesidad cotidiana en las aulas terminó convirtiéndose en una innovación con proyección nacional. Un equipo de profesionales de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud (EUCS) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) diseñó y fabricó simuladores clínicos en impresión 3D que permitirán a estudiantes de enfermería practicar procedimientos complejos antes de enfrentarse a pacientes reales. El proyecto fue seleccionado entre las mejores del país y sus prototipos serán distribuidos en universidades nacionales.

El proyecto nació en el marco del programa Fortalecimiento de la Simulación Clínica en el Sistema Universitario Argentino, impulsado por la Red Nacional de Simulación Clínica (ReNaSiC) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). La convocatoria financió 12 propuestas en todo el país, dos de las cuales correspondieron a la EUCS. Se trata de dos simuladores, uno de brazo para prácticas de punción y otro de cabeza para técnicas avanzadas de Enfermería.

"Este proyecto surgió en julio del año pasado. Ya veníamos desarrollándolo desde la escuela cuando vimos la necesidad concreta de que los simuladores comerciales son muy costosos y eso limita las oportunidades de práctica de los estudiantes. Con la impresión 3D vimos que podíamos generar una alternativa accesible y fabricada desde la propia UNSJ", contó a DIARIO DE CUYO la licenciada Itatí Giménez, una de las impulsoras de la iniciativa, junto con las licenciadas Sara Falcón y Luciana Carrizo.

La Lic. Itatí Giménez, junto con las licenciadas Sara Falcón y Luciana Carrizo, quienes desarrollaron el proyecto de los simuladores en impresión 3D

Cabe destacar que para poder avanzar en el desarrollo y la presentación del proyecto, fue indispensable el apoyo del director de la EUCS, Ángel Pinto, y de la coordinadora de la carrera de Enfermería, Romina Ariza.

Giménez remarcó que la simulación clínica es una herramienta esencial en la formación sanitaria. "En salud, realizar las habilidades antes de llegar al paciente no es un lujo, sino una necesidad. Cada procedimiento que se aprende en simulación es una oportunidad para llegar mejor preparado cuando se atiende a una persona", explicó.

Dos dispositivos de bajo costo pensados para la práctica real

Los proyectos consisten en dos simuladores con funciones específicas. El primero es un brazo anatómico destinado a que los estudiantes practiquen extracción de sangre, colocación de vías periféricas y administración de medicación intravenosa. El segundo reproduce una cabeza humana y está diseñado para entrenar procedimientos como la colocación de sondas gástricas, máscaras y otras técnicas propias de la Enfermería.

En el mercado, este tipo de simuladores puede superar los dos o tres millones de pesos cada uno. Frente a ese escenario, el equipo sanjuanino apostó por desarrollar una alternativa mucho más económica sin resignar realismo.

"Trabajamos con chicos que entendieron la necesidad y fueron buscando materiales más flexibles hasta encontrar el filamento adecuado. Además, desarrollamos una piel especial que se coloca sobre el brazo, con una textura muy similar a la humana. Resiste punciones repetidas, no se marca ni se rompe y hasta permite palpar la vena", relató Giménez.

Y continuó: “Entrenar con simuladores hace que el alumno practique en un entorno seguro y controlado, donde el error es parte del aprendizaje y no ocurre frente al paciente. La simulación clínica no reemplaza al paciente, sino que prepara mejor a los profesionales para cuando llegue ese momento".

Cada componente atravesó distintas etapas de investigación y validación. Incluso los prototipos fueron probados por estudiantes de la Licenciatura en Enfermería que cursan en Valle Fértil, quienes aportaron observaciones para perfeccionar el diseño.

La iniciativa permitió fabricar 40 brazos y 40 cabezas. Treinta unidades de cada modelo fueron financiadas por la ReNaSiC junto con la Universidad Nacional del Litoral y las diez restantes por la propia UNSJ. Lo positivo es que estos dispositivos serán distribuidos entre universidades integrantes de la red nacional, mientras que San Juan también recibirá simuladores desarrollados por otras instituciones.

"Vamos a enviar nuestros prototipos a más de diez universidades y también recibiremos desarrollos de otras casas de estudio. Es un orgullo que esta idea haya nacido en la Escuela de Ciencias de la Salud y que demuestre que desde una universidad pública se pueden generar soluciones concretas para todo el país", destacó la profesional.

Entendiendo que la simulación clínica no reemplaza al paciente, sino que prepara a los profesionales para estar a la altura de la demanda, este tipo de desarrollos son más que significativos y cruciales para la formación de los futuros trabajadores de la salud.

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