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San Juan

Profesionalizan el control de plagas en San Juan con la creación de CASAMIP

La Cámara Sanjuanina de Manejo Integrado de Plagas busca capacitar y formalizar a un sector sin marco institucional propio.

Por Lara Carrascosa 26 de agosto de 2026 - 10:11

El sector del control de plagas urbanas de San Juan pasa a contar con una entidad propia. Este martes se presentó la Cámara Sanjuanina de Manejo Integrado de Plagas (CASAMIP), impulsada por cuatro empresas del rubro, en un sector que en la provincia pasó de nueve firmas habilitadas en 2011 a 70 en la actualidad, según datos oficiales de la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos.

La presentación institucional se llevó a cabo en el SUM del Edificio Catamarán, en un encuentro con el objetivo de exponer la propuesta a empresarios y profesionales del rubro e invitarlos a incorporarse a la nueva organización.

Eduardo Viganó, uno de los impulsores del proyecto, venía considerando la posibilidad de crear una cámara del sector desde hacía tiempo. El proceso concreto arrancó hace poco más de un año, a partir de una charla con un colega que terminó de convencerlo de avanzar. A partir de ese primer paso se sumaron tres profesionales del rubro, con perfiles que fueron pensados de manera deliberada para que cada uno aportara una mirada distinta al proyecto. Entre los cuatro redactaron el estatuto que define qué es la cámara, qué busca y de qué manera se propone lograrlo.

La idea original era presentar la entidad en junio, pero distintas demoras corrieron la fecha hasta este martes. CASAMIP nace como una asociación civil sin fines de lucro.

Cuatro empresas al frente

La Comisión Directiva Fundadora de CASAMIP está integrada por Eduardo Viganó, quien ejercerá la presidencia; Luis Guerra, como vicepresidente; Juan Guerra, en la secretaría, y Josué Goldin, como tesorero.

“Somos cuatro empresas que nos juntamos para armar la cámara. Hemos trabajado en un estatuto con todas las características y la idea ahora es invitar a todas las empresas de control de plagas de la provincia, explicarles la propuesta e invitarlas a participar”, señala Viganó.

La cámara plantea tres ejes de trabajo: el vínculo entre los profesionales del sector, la capacitación continua —técnica y empresarial— y la formalización de la actividad, de modo que las empresas ya habilitadas eleven su estándar y las que operan de manera informal avancen hacia su regularización. El financiamiento previsto incluye una cuota mensual y una inscripción, destinadas a acciones para el conjunto de los socios.

Un sector que se multiplicó

En la provincia hay actualmente 70 empresas habilitadas ante la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos, dependiente del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, para realizar tareas de control de plagas en domicilios, escuelas y comercios.

Según indican los impulsores de CASAMIP, la cantidad de firmas creció de manera considerable en los últimos cinco años, en un rubro que hasta el momento no contaba con una instancia de capacitación local. Atribuyen a esa ausencia de formación algunos casos de intoxicaciones y de trabajos mal ejecutados, aunque no se dispone de estadísticas oficiales que cuantifiquen esos episodios.

Requisitos para sumarse

Para integrar CASAMIP, una empresa deberá contar con habilitación vigente ante la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos, disponer de un vehículo propio afectado al servicio y tener a su personal debidamente registrado.

Sin embargo, desde la entidad aclaran que la intención no es sumar únicamente a las empresas que ya cumplen con todas las condiciones, sino también acompañar a los emprendimientos que todavía transitan su proceso de formalización para que entiendan “cómo es y cómo debería ser una empresa profesional de control de plagas”, en palabras de Viganó.

Capacitación técnica y también empresarial

El plan de capacitación contempla convocar a especialistas reconocidos del rubro para el dictado de cursos, con un capítulo técnico —el manejo correcto de los productos— y otro empresarial, pensado para que las empresas dejen de fijar sus precios únicamente en base al costo del insumo y aprendan a valorar integralmente el servicio que ofrecen: estructura de costos, presupuestos y gestión. La cámara está orientada al control de plagas urbanas —no agrícolas— y sus socios trabajan principalmente sobre cucarachas, ratas, mosquitos, moscas, arañas y alacranes.

El marco regulatorio: la Ley 6744

La actividad de control de plagas urbanas en San Juan está alcanzada por la Ley provincial 6744, sancionada en 1996, que regula el uso de fitosanitarios, fertilizantes, abonos, enmiendas, inoculantes y otros productos de saneamiento ambiental. Según su artículo 1°, el objetivo de la norma es asegurar el manejo racional de esos productos en beneficio de la salud humana, optimizar la producción agropecuaria y forestal, proteger los ecosistemas, disminuir los riesgos de intoxicación de las personas vinculadas a su uso y evitar la contaminación de alimentos y del ambiente.

El artículo 16° de la ley establece que toda persona física o jurídica que transporte, fabrique, formule, almacene o comercialice estos productos —lo que incluye a las empresas de aplicación a terceros— debe estar habilitada por la autoridad de aplicación, que es la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos. Esa dependencia, además de otorgar y renovar anualmente las habilitaciones, tiene entre sus funciones fiscalizar comercios, depósitos y fábricas, mantener el registro provincial de empresas y asesores técnicos, y brindar capacitación sobre manejo de fitosanitarios y de plagas urbanas y agroindustriales.

Desde CASAMIP se plantea que existen dificultades para hacer cumplir la normativa vigente, atribuidas a limitaciones de presupuesto y de personal en el organismo de control, y se propone que la ley se actualice de manera gradual. Se evalúa, a futuro, que la pertenencia a la cámara pueda constituirse en un requisito para participar de licitaciones públicas, en tanto la afiliación implica formación y formalización previas.

Compras conjuntas y una mirada puesta en otras provincias

Entre los objetivos de mediano plazo, la cámara busca avanzar en la compra colectiva de insumos a los proveedores, lo que permitiría mejores condiciones comerciales y costos más bajos para el cliente final. La entidad ya recibió, incluso antes de su presentación pública, contactos de proveedores de pesticidas interesados en ofrecer promociones y beneficios para los futuros socios. A más largo plazo, también evalúan la organización de un evento sanjuanino de mayor escala, con capacitaciones abiertas a todas las empresas del rubro.

CASAMIP proyecta además vincularse con cámaras y entidades de otras provincias para intercambiar experiencias a nivel nacional. En distintas provincias del país existen cámaras que agrupan a empresas de manejo integrado de plagas urbanas, con trayectoria en la capacitación y matriculación de técnicos del sector.

Por otro lado, entre las ideas que se manejan sin un horizonte de tiempo definido figura la eventual conformación de un sindicato propio del rubro, dado que hoy los aplicadores de productos pesticidas están encuadrados en el sindicato de comercio y no existe un gremio específico para la actividad.

“Queremos profesionalizar a todo el sector para que podamos elevar la vara y el nivel de las empresas de control de plagas de la provincia”, señaló Viganó. La transparencia es el sello que la cámara les otorga a las empresas que se afilian.

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