Las Pruebas PISA 2025 volvieron a encender las alarmas en el sistema educativo argentino tras mostrar un retroceso en el aprendizaje. Sin embargo, para San Juan, los resultados no implican un fracaso, sino un diagnóstico que incentiva a seguir trabajando para mejorar la calidad educativa en la provincia.
Pruebas PISA 2025: para San Juan, los resultados no son un fracaso sino un diagnóstico para profundizar el camino
La Ministra de Educación provincial, Silvia Fuentes, y la Secretaria General de UDA, Karina Navarro, analizaron los resultados de las Pruebas PISA 2025.
A nivel nacional, sobre una muestra representativa de 412 escuelas y 11.093 estudiantes (dentro de un universo evaluado que alcanzó los 80.000 alumnos en todo el país), los datos reflejaron un retroceso generalizado:
- Matemática: El 76% de los estudiantes no alcanza el nivel mínimo de desempeño (8 de cada 10 jóvenes). El rendimiento cayó un 2,9% respecto a 2022.
- Lectura y Ciencias: El 59% tampoco logra los estándares mínimos (6 de cada 10). Las caídas fueron del 3% en Lectura y del 3,2% en Ciencias.
- Posición regional: Argentina retrocedió al octavo lugar entre 13 países de América Latina evaluados.
A pesar de las duras cifras, en la provincia de San Juan, donde la muestra abarcó dos escuelas secundarias y una institución de educación de adultos, sumando alrededor de 70 alumnos evaluados, la lectura política y gremial supera la resignación. Tanto desde el Poder Ejecutivo como desde el ámbito sindical coinciden en una premisa fundamental: las PISA no representan un fracaso definitivo, sino un diagnóstico preciso que incentiva a seguir transformando la calidad educativa.
Puntos de coincidencia sobre la Pruebas PISA 2025
A pesar de provenir de ámbitos de representación distintos, la Ministra de Educación provincial, Silvia Fuentes, y la Secretaria General de la Unión Docentes Argentinos (UDA) San Juan, Karina Navarro, manifestaron sintonía en el análisis de la coyuntura:
- La evaluación como herramienta de mejora: Ambas dirigentas rechazaron la idea de rotular el resultado como un "fracaso" y defendieron la necesidad de utilizar la información de PISA como un insumo técnico para tomar decisiones de Estado a largo plazo.
- El impacto de la brecha digital: Al tratarse de una evaluación 100% digital, ambas remarcaron que el desconocimiento o la falta de hábito frente a la interfaz informática influyó negativamente en el desempeño de los alumnos.
- Sostenibilidad de los programas de alfabetización: Coincidieron en que iniciativas provinciales como Comprendo y Aprendo son el camino correcto para revertir las falencias estructurales, siempre que se sostengan como políticas de Estado y no coyunturales.
La visión del Gobierno Provincial: "Estamos en el camino correcto"
Para la ministra Silvia Fuentes, los resultados reafirmaron la orientación de las medidas implementadas desde el inicio de la gestión provincial.
"A mí, en lo personal, estos resultados me generan un desafío grande. Nos vienen a reafirmar que vamos por el camino correcto y que era la determinación que tenía que tomar la provincia" , Silvia Fuentes.
La funcionaria enfatizó que los cambios en educación no ofrecen soluciones inmediatas y que la clave reside en la continuidad pedagógica:
- Alfabetización temprana: Resaltó el trabajo iniciado en el Nivel Inicial (desde sala de 4 años) y enfocado en niños de 6, 7 y 8 años, bajo la premisa de que consolidar la lectoescritura temprana impactará directamente cuando esos alumnos alcancen los 15 años y enfrenten futuras evaluaciones PISA.
- Refuerzo en Matemática: Destacó el reciente lanzamiento del programa Modo Matemática, diseñado para trabajar la resolución de problemas y el pensamiento lógico.
- Inclusión digital: Para mitigar el sesgo del formato informático en las pruebas, confirmó la decisión del Gobernador de entregar computadoras a todos los estudiantes de 14 años (2º año de la secundaria). El objetivo es habituarlos al uso de herramientas digitales para que el formato no constituya una barrera pedagógica.
La visión de UDA: "No es sólo un tema educativo, influye lo socioeconómico"
Por su parte, Karina Navarro, titular de UDA San Juan, aportó un análisis estructural desde la perspectiva macro y socioeducativa, advirtiendo sobre las condiciones en las que se enseña y se aprende.
"De estos resultados no hablaría de un fracaso, sino de un diagnóstico que nos incentiva a repensar lo que queremos lograr en materia educativa para nuestro país', dijo Karina Navarro.
Navarro detalló los factores determinantes detrás de las cifras:
- El contexto sociodemográfico: Subrayó que factores como la pobreza inciden directamente en las aulas. "Los padres tienen un conflicto existencial: o acompañan a sus hijos a estudiar o piensan en cómo darles de comer", sostuvo, citando datos alarmantes como que el 28% de los estudiantes de 15 años en Argentina falta a clases o realiza trabajos remunerados antes de acudir a la escuela.
- El impacto postpandemia: Recordó que las secuelas del período 2020-2022 aún afectan las trayectorias escolares en toda la región.
- Formato de evaluación: Señaló que el diseño de las pruebas PISA no coincide con la forma en que habitualmente se evalúa en las escuelas argentinas (donde operan dispositivos como las pruebas Aprender), lo que exige revisar qué y cómo se evalúa cotidianamente.
- Propuesta de Jornada Completa: Como solución integral, la gremialista propuso avanzar de la jornada extendida a la jornada completa en San Juan, aprovechando la infraestructura de edificios escolares nuevos con los que cuenta la provincia. Esto permitiría a los alumnos pasar más tiempo en la escuela, reforzar conocimientos y garantizar el acceso a la alimentación.
Un desafío integral de cara al futuro
El escenario post-PISA 2025 plantea para San Juan un compromiso compartido entre la gestión política y el cuerpo docente. Tras la presentación realizada el pasado 8 de septiembre en el Centro Cívico, donde se exhibieron los avances de los planes de alfabetización, las autoridades ratificaron su compromiso de sostener el rumbo. La coincidencia en concebir la evaluación no como un castigo, sino como un punto de partida, sitúa a la provincia en la búsqueda de soluciones estructurales para que las futuras generaciones alcancen los niveles de aprendizaje que exige el siglo XXI.