La pavimentación de los 37 kilómetros de la Ruta Nacional 149 que todavía permanecen de ripio entre Barreal y Uspallata volvió a instalarse en la agenda de vecinos de San Juan y Mendoza. Con un petitorio que ya reúne 978 firmas, habitantes de ambas provincias conformaron una comisión de usuarios para impulsar la obra y gestionar su incorporación al plan de obras de rutas nacionales, ya sea a en la órbita nacional o cubierta por la vecina provincia, ya que es en ese territorio donde falta pavimentación.
Ruta Nacional 149: casi mil firmas, una comisión de vecinos y un nuevo intento para pavimentar 37 km entre Barreal y Uspallata
Los vecinos de ambas localidades buscarán que la obra, valuada a la fecha en 26 millones de dólares, ingrese al plan de obras de rutas nacionales. Altas expectativas en lograr la solución a un problema de larga data.
La iniciativa surgió de una autoconvocatoria de vecinos de Calingasta y Uspallata y tuvo su primera reunión formal este sábado en la sede de la Unión Vecinal de Barreal. El objetivo fue conformar un frente amplio que permita llevar el reclamo ante autoridades provinciales y nacionales, legisladores y también empresas y cámaras empresarias vinculadas a la actividad productiva de la zona.
Natalia Molina, coordinadora de la comisión, explicó a DIARIO DE CUYO que el reclamo tomó nuevo impulso desde el año pasado, cuando los vecinos retomaron el seguimiento de un proyecto que había avanzado en 2019. “Desde el año pasado se retomó el reclamo de la Ruta 149, porque sabíamos que en 2019 se había hecho un llamado para analizar el impacto ambiental y aprobar un proyecto de pavimentación de la ruta”, explicó.
La obra tuvo una instancia de audiencia pública en agosto de 2019 en Uspallata, en el marco del análisis de impacto ambiental. En ese proceso surgieron objeciones vinculadas principalmente con un sector donde existen restos arqueológicos relacionados con el Camino del Inca.
Para evitar afectar ese patrimonio, el proyecto modificó la traza y la desplazó unos 300 metros hacia el este en la zona de Tambillos. También se plantearon cambios relacionados con los pasos para animales, lo que obligó a modificar el presupuesto original.
Según explicó Molina, Mendoza contaba en aquel momento con fondos asignados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para este tipo de infraestructura, pero las objeciones y modificaciones terminaron impidiendo que la obra se concretara y los fondos se destinaron a otras obras.
El proyecto, sin embargo, no quedó descartado. Actualmente existe una versión actualizada que incorpora las modificaciones planteadas durante el proceso ambiental.
Un proyecto que no vio la luz y casi mil firmas que avalan la necesidad de contar con pavimento en la Ruta Nacional 149
El reclamo volvió a tomar fuerza el año pasado con la elaboración de un petitorio entre vecinos de Barreal y Uspallata. La iniciativa reunió hasta el momento 978 adhesiones. En marzo, además, se realizó una consulta pública online en la que los participantes podían explicar por qué consideraban necesaria la pavimentación. El respaldo fue unánime entre quienes respondieron.
Las razones expuestas reflejan el impacto que tiene actualmente el tramo de ripio. El 41% de las respuestas vinculó la obra con el desarrollo económico y la integración regional, incluyendo turismo, comercio, costos logísticos y conexión internacional con Chile. Otro 34% puso el foco en la salud, los vínculos familiares y la vida cotidiana, particularmente por los traslados médicos hacia Mendoza y las familias que viven entre Barreal y Uspallata. El 26% restante mencionó la seguridad vial y el deterioro de los vehículos, además de los problemas que generan las lluvias y los cortes del camino.
“Si no comenzamos en algún momento a organizarnos y poder poner en agenda esta situación que nos está pasando, no se va a concretar nunca. Desde ese lugar pensamos que es ahora”, afirmó Molina.
Entre quienes estuvieron presentes durante el encuentro del fin de semana estuvo el ingeniero Ariel Godoy, representante técnico del 4° Distrito Mendoza de Vialidad Nacional. El profesional había participado en el diseño y las modificaciones de la obra. Para Molina, la presencia de Vialidad permitió conocer que del lado mendocino existe un proyecto concreto sobre el cual trabajar.
“Tenemos expectativas porque hemos visto que se tuvo la decisión política de Mendoza de poder concretarlo. Era algo que no sabíamos, qué tan comprometidos estaban”, señaló.
Una ruta nacional que necesita 26 millones de dólares
La documentación analizada durante la reunión contempla un presupuesto oficial del orden de los 26 millones de dólares, además de un plan de trabajos, memoria descriptiva y planialtimetría general. El tramo pendiente de pavimentación se encuentra íntegramente en territorio mendocino, mientras que el sector correspondiente a San Juan ya está pavimentado.
Ante ese escenario la comisión definió trabajar en dos frentes simultáneos. El primero será gestionar que la pavimentación de la Ruta 149 sea incorporada al Presupuesto Nacional 2027; y el segundo será explorar la posibilidad de conseguir aportes privados, particularmente de empresas y cámaras empresarias vinculadas a la minería y otras actividades productivas que utilizan la ruta.
La intención es que la comisión no quede limitada a un reclamo vecinal, sino que se convierta en un espacio capaz de articular con distintos actores y llevar una propuesta conjunta ante los gobiernos de San Juan y Mendoza y las autoridades nacionales.
La próxima reunión está prevista dentro de unos 15 días. Allí buscarán definir la estrategia de la comisión, sumar organizaciones y avanzar en las gestiones tanto para el Presupuesto 2027 como para analizar posibles mecanismos de financiamiento privado.